Tranquila, mi vida, he roto con el pasado...
Pues estos eran los nombres y éstos los votos obtenidos/obtenebrados:
1. John Charles Thomas, con 0 votos. Un baritono y cantante de opereta americano no demasiado conocido. Me sorprendió su emisión más o menos aseada, la amplitud de su tesitura y, hasta donde sé, su estilo y su pronunciación… pero no logra descollar entre tanto fragmentito.
2. Thomas Hampson, con 0 votos. Con su habitual confusión entre dramático y bronco, aunque tiene alguna que otra virtud (se pliega un poco en el segundo
noir pressages, el agudo no es de los peores de su carrera…) pero malillo en general.
3. Titta Ruffo, con 7 votos. Canta una frase que le pertenece, me alegro de que haya ganado. Altera la cuadratura de una forma no demasiado estilística (el
pensier tristi, desplazado de su sitio), y el breve lab3 de la cadencia suena acojonante (en el buen sentido, y un poco también en el malo) pero ¿qué importa? En lo vocal todavía tiene virtudes que ninguno supera (ese tonelaje movilizado con esa precisión), pero además de hacer una muy buena cadencia, él le da
sentido. O
concepto, no sé.
4. Heinrich Schlusnus, con 2 votos. Se lo toma con calma, como dice Idi... cosa que no me parece en absoluto una virtud. Sin embargo la resolución es elegante, el agudo es fácil y el trino, que también intentan Hampson y Keenlyside, perfecto. Otros detalles afectados que me disgustan quedan fuera del área de muestreo.
5. Emilio de Gogorza, con 0 votos. Al contrario que Schlusnus se lo toma con demasiada prisa. Muy deslavazado, fragmentando la cadencia innecesariamente y omitiendo notas difíciles.
6. Simon Keenlyside, con 0 votos. Un tipo que sabe lo que hace pero ignora cómo lo hace. El agudo resulta un poco lastimoso, y aunque intenta hacer la cadencia de un solo fiato (se le reconoce la intención) al final se queda sin aire.
7. Mattia Battistini, con 0 votos. Hace una cadencia breve y elegante, demostrando una habilidad funambólica y un conocimiento del estilo irreprochable. Resulta poco creíble medido en otros cánones.
8. Richard Bonelli, con 1 voto. Una voz poderosísima que recuerda a la de Ruffo (es posible que alguno se haya confundido), aunque aquí esté algo caído de afinación (y aun así imponente) en los agudos.
9. Sherrill Milnes, con 0 votos a favor pero más de uno en contra. Dejando a un lado los agudos
Spontex, hace una cadencia bastante rara, con pliegues en lugares inesperados y con ese final tan poco favorecedor.
10. Ricardo Stracciari, con 1 voto. Aunque no quede tan resultón, en mi opinión es el único que hace algo incluso más meritorio que Ruffo. En primer lugar, lo canta todo de un solo fiato, no sólo la cadencia sino la frase entera y parte de la siguiente (O_o). Ruffo sigue teniendo de su parte la expresividad, pero esto es realmente acojonante.
11. Giuseppe Kaschmann, con 0 votos. Una grabación muy poco favorecedora, que deja al descubierto una emisión nasal, un agudo inestable y un vibrato demasiado prieto. A pesar de eso, parte de las virtudes de Battistini: corrección de estilo y gran habilidad.
12. Manuel Ausensi, con 0 votos. En mi opinión la cadencia más desafortunada de esta lista, sobre todo en lo musical. La pronunciación tiene también su gracia, y eso que canta en italiano. Aunque la voz sea digna de todos los elogios, creo que resuelve el pasaje al agudo bastante mal.
13. Robert Merrill, con 0 votos. Una grabación muy saturada en la que no se aprecian los cambios de intensidad (para Mitchum, Geppin y compañía: esto es peor que el acústico). Más comedido que Bonelli, la voz suena igualmente imponente. Extraordinaria resolución, mi favorito junto a Ruffo y Stracciari.
Y esto es todo, gracias por participar.
