Impresiones rápidas sobre la función del día 20:
- Rosenkavalier es una obra magnífica, que gana mucho en directo. Me sigue resultando un pelín larga, algunos momentos de enredo son reiterativos. Pero en general es una obra deliciosa.
- Tate: hizo una labor magnífica. La orquesta del Real sonaba empastadísima, nítida, con presencia, con mil detalles. En fin, deliciosa. Que siga así. Tate salió a saludar al final. Impresionante la fuerza que emana de él.
- La puesta de Wernicke y cia.: es una gran propuesta, que en directo pierde algo de la genialidad que mostraba en dvd, ya que el juego de espejos no funciona siempre bien, según la ubicación del teatro en la que uno se encuentre. También era mejorable algún detalle de la dirección escénica. Pero bueno, en resumen, una propuesta notabilísima.
- Schwanewilms: todo un descubrimiento escuchar a esta mujer en directo. La voz es de una belleza hipnótica. Inlcuso esos sonidos fijos que aparecen a veces en el registro agudo tienen un atractivo singular, porque son fijos pero vuelan. La voz no es pequeña. En todo momento la escuché perfectamente desde las butacas de delantera. La voz está bien proyectada, controlada al milímetro. Y como Mariscala fue sensacional, paladeando el monólogo, primero, y con sus intervenciones en el tercer acto, después. Maravillosa.
- Di Donato: me gustó muchísimo. En general, estuvo intachable, tanto en lo vocal como en lo escénico. Quizá alguna subida al agudo un tanto descontrolada y algún grave comprometido, muy esporádicamente. Pero en general, sobresaliente.
- O. Sala: empezó soberbia en la entrega de la rosa, pero fue a menos, aunque fue capaz de remontar para el trío y la escena final. Me esperaba algo bastante peor, y la verdad es que el control vocal en la entrega de la rosa fue soberbio.
- Hawlata: a ver cómo lo digo... Es un cantante infame. Pero este papel pide un "canto" tan singular. Es evidente que el papel se puede leer de forma ortodoxa, pero Hawlata no hace nada que no hiciera un Edelmann. Es decir, un Ochs grotesco, zafio, demasiado hablado y poco cantado, lleno de sonidos feos, rebuscados. Pero, para qué engañarnos, en este papel todas esas heterodoxias me molestaron menos. Si estuviese haciendo un Leporello o cualquier rol italiano, en fin, cualquier otro papel, el despropósito habría sido total. Pero en un papel como el de Ochs, francamente creo que el horror fue matizable.
- Zapata: muy justito. El pasaje no hacía ese "click" necesario, y el agudo no terminaba de entrar, crecer y proyectarse. Digamos que el agudo "tocaba" los resonadores pero no los utilizaba. En fin... la voz es buena, tiene cuerpo, presencia, pero técnicamente ese pasaje no le da ningún juego. Sufrí un poco con sus subidas al agudo, ya digo. Mejorable.
- Nouri: desde ya debo decir que Nouri es un gran actor y para nada una voz del teatro de Manolita Chen. Va más que bien por arriba y por abajo. Un barítono francamente mejor que unos cuantos que han pasado por el Real. Sus breves intervenciones fueron intachables.
Y... creo que no me dejo nada. Disfruté un montón, y mi acompañante, una amiga que jamás había ido a la ópera, salió muy contenta. Se le hizo algo largo el primer acto pero el segundo y el tercero se le pasaron sin darse cuenta. Como le dije: si soportó una ópera de casi cuatro horas en alemán, ha pasado la prueba de fuego.
