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Pues lamento muchísimo irrumpir en el espíritu pro-profe y anti-niño que hay en este hilo, pero creo que se os está pirando la olla.
Claro que hay alumnos hijosdeputa, pero también hay profesores a los que se les hacen los dedos huéspedes. Hay niños que sólo dan problemas con uno en concreto, pero nadie habla de profesores "problemáticos". Yo he oído decir lindezas del tipo de "cómo se nota que eres de madre soltera" o "a ti debieron darte el culo en vez de la teta"... Recuerdo a otro que a un chico muy tímido y muy callado, con el pelo largo, lo llamaba "Fernanda" (ingenioso, el tío) y lo trataba siempre en femenino. Y luego estaban los típicos chavales que no daban para más, niños normales y corrientes a los que veías convertirse año tras año en macarras incurables... "tu no vales más que para fregar escaleras", le decía la profesora de Naturales a una de esas niñas. Y probablemente tenía razón, pero aun así está feo.
El capítulo padres también es suculento. Ahí puedo hablar desde mi breve experiencia docente, veréis qué gracia:
Chaval de 18 años. 1º de Bachillerato: ha repetido dos veces. Se crió en Madrid capital, pero sus padres prosperan y se van a vivir a La Moraleja. Problema: el chaval no quiere cambiar de instituto, así que sus padres le compran un BMW para que vaya de Alcobendas a Madrid, que el transporte público ya sabemos cómo funciona y más en esos barrios. A los dos o tres meses, volviendo de fiesta en lamentable estado, se piña contra una farola: su novia al hospital y el coche al desguace. Retirada del carnet, y de nuevo el problema: ¿ahora cómo voy a clase? Solución: te alquilamos un piso en Castellana, para ti solo, a dos paradas de metro del insti. Cualquier cosa con tal de que vayas a clase. Y en verano a la academia, a preparar la repesca. Que veamos que te esfuerzas.
Lo tuve en clase durante tres meses, y puedo asegurar que no era mal chaval. No tenía sentido de la moral ni de la culpa, y en cambio poseía un sentido de la manipulación nato, pero malo no era.
Pero bueno, podría ser peor. Un niño malcriado supone un drama infinitamente menos grave que un niño maltratado. Que los hay, no es ningún invento del gobierno para ganar votos (ojalá).
Ahora, sigan ustedes hablando de sus pequeños hijos del diablo.
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