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Tras mucho tiempo durmiente custodiando el oro del Rhin, me animo por primera vez a intervenir en este foro, que llevo siguiendo hace ya un par de años. Saludos a todos los comunicantes que os llevo leyendo, y en especial a los Valencianos, que durante 30 años hemos estado sin temporada estable.
Manon es un título al que tengo un cierto cariño puesto que la última vez que lo ví , fué aquí en Valencia siendo adolescente. Des Grieux era un magnífico Alfredo Kraus, y el resto lamentable y por ello me he olvidado voluntariamente. Hasta parte del reparto y coro cantaba en italiano !!
La versión del pasado día 9, fué muy diferente. Avanzar, por lo tanto, avanzamos.
Globalmente me pareció muy buena representación.
Ailyn Pérez, comenzó con inseguridad el acto I, la orquesta la tapaba a momentos, con agudos algo débiles y algún desafino. Pero ya a partir del acto II, sacó un centro muy bello, "Adieu notre petite table" fué bien y fué a más cada acto que pasaba. Muy bien en el Cours de la Reine y en Saint Sulpice. Algún agudo gritado, pero disfruté bastante. Su caracterización escénica del personaje fué muy buena evolucionando desde la adolescente del primer acto hasta el Hotel de Transilvanie.
Vittorio Grigolo ha evolucionado mucho, para bien. Mejor que en Faust y mucho mejor que la floja Traviata del año pasado. Voz muy bonita, envolvente, cantó con entrega y apasionamiento. Muy bien de afinación.
Con la seguridad que llevaba, incluso intentó apianar la voz en algunas escenas. "Renfermant les yeux.." iba muy bien, aunque le salió un grave feo..que la deslució algo. Para mí Saint Sulpice fué emocionante, lo mejor.
Otra cosa es su estilo, muy poco francés. Ahí sí que el recuerdo de Kraus , la elegancia del canto, me dió la nostalgia. Escénicamente fué creíble.
Artur Rucinski, sí fué un Lescaut elegante con voz bien timbrada, pero corta. No sé cómo le quedará el Oneguin.
Raymond Aceto, muy bien de voz, completó con los dos protagonistas una escena de Saint Sulpice que para mí fué lo más redondo de la representación.
Respecto de los papeles secundarios, gran trío de "artistas", bien Emilio Sanchez como Guillot vocal y escénicamente, y flojete Andrea Porta como Bretigny.
Dirección musical eficaz, algo plana. Al igual que la protagonista, también fué a más. Claro que la orquesta que ha cuajado en Valencia, es increíble. Esperemos que dure. En cuanto al Coro, cualquier elogio es corto, desde todos los puntos de vista.
En cuanto a la escena, me pareció magistral desde todos los puntos de vista. Subrayó y transmitió todos los momentos de la música y el texto. Aunque trasladada de época y con tratamiento cinematográfico, acercó el drama de forma eficacísima. Ni un momento de reposo, y eso que la obra es larguilla, pero siempre con sentido dramático. Detalles muy buenos en el acto I y en Saint Sulpice ("beatas" inefables...), el final...
En fin, que para ser mi primera crónica me ha quedado larga. Insisto: disfruté mucho.
_________________ Prima la musica, poi le parole
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