Gino escribió:
b escribió:
Anda que no había culto a la personalidad en el barroco y clasicismo!
Desde las "batallas" entre castrati y sus divismos, hasta los torneos de a ver quien mejor improvisaba.
Por otro lado, SIEMPRE existe una "interpretación", sea con o sin director; o a ver si una orquesta sin la figura de este último no "interpreta", de la misma forma que un pianista o clavecinista a sólo también lo hace.
Hombre, ya, no me oblige usted a decir perogrulladas ( o más de las que estoy diciendo).
Yo sólo digo que no existía un señor que hiciera y deshiciera absolutamente todo en una interpretación de la "Misa en do menor" de Mozart, desde los contrabajos hasta el último matiz de la partitura de la soprano.
Ahora, si además resulta que realmente hay una divergencia entre la imagen que se vende y la realidad (según estos detalles de su último mensaje) entonces el problema es de integridad artística y la contradicción es aun más divertida.
También pueden decirme usted que deje de tocar los pelendengues, pero estoy haciendo tiempo para no ponerme a estudiar...
Bueno, esa divergencia también se produce con otros directores "modernos" pero, en cualquier caso, no deja de ser una injustísima simplificación mía y que a ud., por cierto, le ha venido muy bien.
Y vamos a ver, ¿donde está el problema? porque, a priori, que alguien ponga en orden una partitura.... Seguro que, en su época, todos esos elementos de unidad estilística estaban unificados y resueltos, ¿porqué no habría de hacerse ahora?
Y yo sí que me tengo que ir a estudiar. Urgente.