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NotaPublicado: 05 Nov 2010 12:26 
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SAKÙNTALA
de Franco Alfano

Franco Alfano (1876-1954) es uno de esos artistas que llevan un sambenito a cuestas y cuyo nombre ha perdurado, más que por su propia obra, por haber tenido alguna relación con un genio. Me acuerdo ahora de Volterra (conocido como “Il Braghettone”, por cubrir con hojas de parra los desnudos de Miguel Angel), Joseph Strauss (que ya siempre será “El hermano de...”), Salieri, el tercero de Martes y Trece... Y en esa lista ocupa un honroso puesto nuestro compositor de hoy, que bien podría haber hecho poner en sus tarjetas de visita o en su epitafio: “Franco Alfano. Completador de Turandot”.

Pero en sus 78 años de vida, Alfano tuvo tiempo de hacer alguna cosa más que ponerle el broche a la última obra de Puccini, como componer doce óperas, dos sinfonías, ballets, cuartetos y varios ciclos de canciones. Sus óperas más conocidas son “Risurrezione” (de la que ya nos ha hablado el Marqués en este hilo), “Cyrano de Bergerac” (1936) y la que viene ahora al hilo, “Sakùntala”, que es casi contemporánea de su trabajo más famoso, pues se estrenó en su primera versión en 1921 y Puccini murió en 1924. De hecho, en el periodo que media entre la finalización de su propia ópera y la del genio de Lucca sólo compuso media docena de obritas instrumentales. Otros títulos suyos, que pasaron con más pena que gloria, fueron “Zilah” (1907), “L'ombra di Don Giovanni”, “Madonna Imperia” (1927) y “L'ultimo Lord” (1930)

El título original es “La leyenda de Sakùntala”, y con ese nombre tuvo lugar el estreno en el Teatro Comunale de Bolonia el 10 de diciembre de 1921. Pero durante la II Guerra Mundial se perdió la partitura al caer una bomba aliada sobre los archivos de la casa Ricordi. Alfano, entonces, escribió la ópera por segunda vez, estrenándose en su versión reconstruida el 5 de enero de 1952 en el Teatro dell’Opera de Roma. Para esta segunda versión, Alfano abrevió el título y le puso simplemente “Sakùntala”. Pero claro, en 1952 Alfano era un compositor diferente del de 1921; en algo se tenían que notar los treinta años rellenando pentagramas y las influencias de las corrientes musicales de esas décadas. Y así, en la “Sakùntala” reconstruida comprobamos que existen fuertes influencias tanto de Puccini, como de Richard Strauss, como del impresionismo. Todo ello, impregnado de un toque orientalizante bien conseguido puesto que con anterioridad Alfano se había familiarizado con la temática indica poniendo música a varios poemas de Tagore.

Esta leyenda ya había sido motivo de inspiración para otra ópera de Karl Perfall (estrenada en 1853), un ballet de Ernest Reyer (1858), un oratorio de Philipp Scharwenka y un drama musical de Felix Weingartner (1884.)

La obra gozó de cierto éxito. Fue interpretada en América, y siete veces para la radio italiana entre su reestreno y 1979, con sopranos como Magda Olivero, Anna de Cavalieri y Celestina Casapietra en el rol principal. De estos años proceden las grabaciones disponibles.

Aquí va el ejemplo, a cargo de Anna de Cavalieri, en una grabación de la RAI del 24-9-55. El fragmento corresponde al momento central del Acto II, como veremos más adelante:

http://www.youtube.com/watch?v=rbw7EeTyrKA


SAKÙNTALA
O nuvola... nuvola leggera,
Che vaghi pei cieli, sul mar...
Nuvola... o candido soffio divino,
Respiro dei monti di là...
Buona sorella che sola a piacer
Puoi mutar di destino...
Sii messaggera pietosa di tutto il dolor
Che mi piange nel cuore!...
Va! Vola verso lo sposo,
Verso il dolce mio sposo
Che dorme in oblio d'amor!

VOCI LONTANE
Ah!

SAKÙNTALA
Va! Va!
Il vento propizio ti aiuti
Sì come il cor ti addita il cammin!
Non esser mai stanca...
Ed allor sentirai d'improvviso
Dov'è la mia mèta, sorella!
Nel ricco giardino,
Uccelli dai vaghi colori
S'inseguono in corse brillanti,
Tra le aiuole fiorite...
Marmoree fontane
Vi sprizzan più alto nell'aria
Zampilli di gemme raggianti...
Sui prati muscosi
Cortei d'iridate fanciulle vedrai
Ondeggiar tra vapori di mille profumi,
In languide danze
Al ritmo di musiche blande...
Volteggiano i piccoli piè tintinnanti...
Balenano vividi sguardi,
E bocche vermiglie
Si cercan nell'ombra,
Desiose, anelanti...
Ah! Tu librati piano, con ansia repressa,
Con brivido lieve...
T'inchina, t'appressa, poi t'abbandona
E l'inonda del pianto
Che tutta mi strazia!

VOCI
Ah!... Ah!...

PRIYAMVADA
Sakùntala, tuo padre ritorna!...

ANUSUYA
Il maestro!

CORO DEGLI EREMITI
Gloria! Gloria a Kanva! Gloria!

SAKÙNTALA
Padre! Padre!



Recuperada para las representaciones en vivo en el Festival de Opera de Wexford en 1982, estaba programada también en Roma para 2006, y… ¡sorpresa!: durante los ensayos se descubrió una copia del original de 1921 en los archivos de Ricordi, con lo que fue representada por primera vez, en la época actual, bajo su título original.


Los intérpretes de los respectivos estrenos fueron:


En el del 10-12-1921:

Sakúntala: Augusta Concato-Piccaluga (Soprano)
Priyamvada : Anna Manarini (Mezzo)
Anusuya: Gina Pedroni (Soprano)
El Rey: Nico Piccaluga (Tenor)
His weapon bearer: Luigi Bolpagni (Barítono)
Kanva: Bruno Karmassi (Bajo)
Un joven eremita: Carlo Bonfanti (Tenor)
Durvasas: Enrico Spada (Bajo)
Harita: Ugo Cannetti (Bajo)
Pescador: Edmondo Orlandi (Tenor)

Director: Tulio Serafin


En el de la versión reconstruida, de 5-1-1952:

Sakúntala: V. P. Aguero (Soprano)
Priyamvada : Fernanda Cadoni (Mezzo)
Anusuya: Mafalda Micheluzzi (Soprano)
El Rey: Roberto Turrini (Tenor)
His weapon bearer: Titta Ruffo (Barítono)
Kanva: Giulio Neri (Bajo)
Un joven eremita: Adelio Zagonara (Tenor)
Durvasas: Bruno Sbalchiero (Bajo)
Harita: Carlo Platania (Bajo)
Pescador: Paolo Caroli (Tenor)

Director: Gianandrea Gavazzeni




Hay un par de grabaciones completas:
Anna de Cavalieri (Sakùntala), Antonio Annaloro (Tenor), Plinio Clabassi (Kanva), Amodeo, Cadoni, Gianna Galli (Anusuya). Orquesta Sinfónica y Coro de Milán de la RAI. Director: Arturo Basile. Grabado el 24 de septiembre de 1955

Celestina Casapietra (Sakùntala), Michele Molese (The King), Laura Didier Gambardella (Priyamvada), Adriana Baldiseri (Anusuya), Aurio Tomicich (Kanva) Orquesta de la RAI de Roma, dirigida por Ottavio Ziino. (Transmisión en vivo, febrero de 1979)


Hoy en día, se puede encontrar en Spotify

Y el libreto (del que es autor el propio Alfano, basándose en el drama indio del siglo V a. C. Abhijñānaśākuntalam) lo tenéis en italiano e inglés en http://www.tryphon.it/sakuntala/lib.htm



Sinopsis:

Acto I

La acción tiene lugar en la India, en los tiempos antiguos. Al subir el telón se nos presenta un bosque silencioso en el que viven un ermitaño y un anacoreta. A lo lejos se ve un monasterio, desde el cual nos llegan los cánticos de los monjes a la luz y a los dioses. Apenas terminan éstos cuando se oyen, fuera de escena, los gritos de una partida de caza.


En este primer número podemos apreciar ya las influencias impresionistas de las que hablaba antes:
Comienzo

VOCI INTERNI
Luce! Luce dei cuori!
Fiori ed incensi,
Fuoco offriamo a te!
Benedetto! Benedetto!
Sette Fiamme hai nella Bocca!

[Il Vecchio Durvasas avanza dal fondo Batte alla e porta dell'eremo.]

VOCI INTERNI
Cingi l'anima nostra
Col nimbo dei tuoi Pensier!

DURVASAS
Sakùntala, apri!

[La porta s'apre. Entra Durvasas.]

VOCI INTERNI
Sette mari hai por tuo letto!
Sette monti sotto il piè!

SAKÙNTALA e DONNE
Vittorioso tu splendi!

[Il Mattino si fa radioso.]

VOCI DI CACCIA LONTANA
Oh-oh! Oh-oh! Oh-oh! Oh-oh!

[Alcuni mendichi, ansimanti, si affretteranno verso l'eremo.]

ALCUNI MENDICHI
Eremiti, salvate le sacre gazzelle!
E' la caccia del Re!



Entra uno de los cazadores, casualmente el Rey, que va persiguiendo a una gacela. Los ermitaños, ayudados por los monjes que han salido del monasterio, le ruegan que no la mate, a lo que el Rey accede, benevolente. Con ello se gana a la concurrencia, y los monjes, viendo que han pillado al monarca en buen momento, le piden también que los proteja, pues en ausencia de su líder, Kanva, que está de viaje, se ven perturbados por visiones y malos espíritus. Como también accede a esto, los monjes le bendicen con la promesa de un hijo que será tan virtuoso como él y que gobernará el Universo. Asimismo, le dicen que conocerá a Sakùntala, la hija de Kanva, a quien éste ha dejado provisionalmente a cargo del monasterio.

Se retiran todos, menos el Rey, que se queda dándole vueltas a la idea del heredero. En ese momento, oye ruido de gente y se esconde. Es Sakùntala, que pasea por el bosque con dos amigas, Priyamvada y Anusuya. Desde su escondite, el Rey ve a Sakùntala y tal es su impresión que lo único que acierta a decir es: "¡Divina!"

Las chicas están contentas porque han visto que las vides han florecido antes de tiempo, lo que, según una profecía de Kanva, significa que Sakùntala va a encontrar marido en un decir Jesús. La beneficiada no le da importancia al augurio. De pronto, hace un gesto como de ahogo y le pide a Anusuya que le afloje el vestido porque le oprime el pecho, con lo que se desboca su “juventud”, como dice Priyamvada (o mejor debería decir “sus juventudes”) El Rey, que ya se había ido calentando poco a poco con lo que estaba viendo desde los matorrales, ahora está a punto de provocar un incendio forestal.

Podemos oir el fragmento, desde la entrada de las tres chicas:
Priyamavada! Sakùntala! Venite!

ANUSUYA
Priyàmvada! Sakùntala! Venite!

[Il Re si sarà ritratto verso la macchia, a destra, ma in modo da poter scorgere quanto si svolge sulla scena. S'intravederanno Priyàmvada e Sakùntala accorrere al richiamo dell'amica.]

ANUSUYA
Meraviglia! Prodigio!
La liana è fiorita innanzi tempo!

[Priyàmvada e Anùsuya si avvicinano festanti alla liana. Sakùntala, turbata, resterà immobile, e con le braccia tese indietro cercherà quasi un appoggio nel tronco d'albero vicino.]

IL RE
[Fortemente colpito dalla bellezza di Sakùntala, esclamerà con commossa ammirazione:]
Divina!

[Le due amiche si rivolgeranno intanto a Sakùntala.]

PRIYAMVADA
E' la buona novella!
Essa ci dice che ben presto
Sarai chiesta... in isposa!

SAKÙNTALA
[Facendosi pudicamente schermo con un braccio e avanzando di qualche passo]
Taci!

PRIYAMVADA
[Sorriderà ad Anùsuya che corre ad attingere acqua alla sorgente, poi raggiungendo Sakùntala]
Ma Kanva l'ha predetto!

[Con tono sommesso, come ripetendo una profezia]

“Se la liana è precoce a fiorire
E' questo un buon presagio per Sakùntala!”

SAKÙNTALA
No! Non voglio ascoltarti!

ANUSUYA
[Ritornando con un annaffiatoio pieno, a Sakùntala]
Ecco, amica! Acqua pura di fonte!

[Sakùntala vuol prendere l'annaffiatoio; ma Anùsuya gentilmente schermendosi:]

ANUSUYA
Ma ad ogni pianta devi dar ristoro...
Le più sfiorite ti saran più grate...
Non le dimenticare!

SAKÙNTALA
No! Porgi!
Tu sai che le amo tutte come una sorella!

[Sakùntala e Anùsuya andranno insieme verso il fondo, Sakùntala per annaffiare le sue piante, Anùsuya al banco di musco, commentando con Priyàmvada ed aiutandola.]

IL RE
[Sempre ammirato]
Ah! Soave fanciulla! Visione di sogno!
Il tuo labbro è un bocciuolo di rosa!
E le tue braccia son due giovani rami!
La tua fresca giovinezza è annodata
Alle membra come fior delicato!
Tu mi riveli per la prima volta
L'incantamento della vita vera!

[Nel curvarsi intorno ai suoi fiori, Sakùntala farà un gesto come di disagio, indi rivolta alle amiche:]

SAKÙNTALA
Anùsuya,
Priyàmvada m'ha troppo stretto il seno,
Dislacciami!

ANUSUYA
[Accorrendo e rivolta a Priyàmvada]
Senti? T'accusa!

[Anùsuya avrà allentata la cintura del seno; e Sakùntala, liberata dalla stretta fastidiosa, scuoterà con grazia la testa, sì che i piccoli seni avranno un lieve sussulto.]

PRIYAMVADA
[Sorridendo]
Non accusar nessuno!
E' la tua giovinezza
Impaziente d'ogni freno, che sboccia!

[Il Re che avrà seguito la scena, con crescente ammirazione, esclamerà:]

IL RE
Ah! Vivi, fanciulla, perchè io viva!



La excusa para presentarse ante las muchachas se la da un abejorro que anda molestando a Sakùntala. Las amigas, que no hacen gran cosa por espantarlo, le aconsejan entre risas, ante sus aspavientos y peticiones de auxilio, que pida ayuda al Rey. Oirlo éste y saltar del escondite es todo uno, con lo que, aparte de espantar al insecto, casi mata de un infarto a las tres mujeres que lo ven salir de sopetón como al genio de la lámpara. Pero el Rey no se da a conocer de inmediato, sino que se hace pasar por un extranjero, enviado del monarca para inspeccionar el bosque. Sakùntala sale a buscar flores para el visitante, momento que éste aprovechar para interrogar a las otras dos: “Los monjes me han hablado de Sakùntala. ¿Cómo es que Kanva, que es monje, y además sabio y austero, tiene una hija?” Priyamvada le informa de que no es hija del monje, sino de un rey asceta y una ninfa, y que Kanva lo que hizo fue encontrarla en el bosque, recogerla y criarla en el monasterio.

En esto, vuelve Sakùntala acompañada de un escudero con el que se ha tropezado por el bosque. El escudero, involuntariamente, desvela la identidad del Rey, quien la da instrucciones para que la partida de caza se vuelva a palacio y no molesten más al monasterio. Las muchachas, claro, se quedan patidifusas al enterarse de que están en presencia del mismísimo Rey. A Sakùntala le da un soponcio, y allá que va él, muy solícito, a interesarse por la chica y ya, sin solución de continuidad, a tirarle los tejos. Las amigas, que lo tienen calado, se esfuman con una excusa cualquiera y dejan a la parejita con todo el bosque para ellos.

El Rey lanza ataques cada vez más apasionados, pero Sakùntala no rinde el castillo. Eso sí, descubre que a cambio del abejorro, ahora tiene un moscón, y hace como que se escapa. Por su parte, el Rey, que había venido persiguiendo una gacela, se encuentra corriendo tras una liebre. En uno de los escarceos, a ella se le cae el brazalete de flores. El galán lo recoge y, tras ensalzar la suavidad de los brazos de la chica, exige un beso a cambio de devolverle el adorno. Así que, al fin, la besa en los ojos y, ¡oh, milagro!, de repente la tiene rendida y cantando a dúo con él, hasta que, desde fuera, Priyamvada les avisa de que se está haciendo de noche. Como si despertasen de un sueño, los amantes se separan del abrazo, pero siguen cogidos de la mano. Entonces, el Rey le entrega a Sakùntala un anillo. Y el libreto indica: Los amantes se mirarán todavía, trastornados: entonces retrocederán, como para obedecer al reclamo ineluctable. O sea, que lo que sucede inmediatamente después no es apto para horario infantil.

Vamos con el final del Acto, desde el momento en que el Rey recoge el brazalete:
Final Acto I

IL RE
Oh! Il tuo braccio è puro
Come il cielo più puro!...
Guarda! Guarda!
Sul tuo braccio il monile riluce
Come arco di luna sul ciel!

SAKÙNTALA
Non so... Non vedo...
Il polline dei fiori
M'ha velato le ciglia!

IL RE
Dolce mal, pena soave!
Non senti salire dal cuor
Un tepore d'effluvio febbril?
Non vedi sfiorar tra nimbi dorati
Un'onda di fiamma che abbaglia?...
E' il soffio dell'anima mia...
E' l'ansia di tutti I miei sogni...
Che anela guarirti...

[Supplichevole, accennando a volerla baciare]

Così... Così...

[La fanciulla si difende ritraendosi, ma sempre più debolmente.]

IL RE
Un bacio... un solo bacio!...

[E accostando lentamente le sue labbra al volto della fanciulla, la bacia lungamente sugli occhi. Sakùntala si leva. Con le mani si terge le palpebre: appare trasfigurata. E come muove qualche passo, il Re la segue con le braccia protese.]

SAKÙNTALA
Io vedo! Io vedo! ¡Oh! Meraviglia!
Strani raggi sfavillan!
Gemme ed ori nell'aria...
Tutto splende!
Io mi sento librata...
Circonfusa d'incanti...
E un palpito di canto
Mi solleva... M'inebria!...
La liana è fiorita...
Brillano nuovi fiori...
Il musco odoroso
Emana un profumo più vivo...

IL RE
Dolce cuor!

SAKÙNTALA
E fiori, e fiori intorno
Mi ridono... m'invitano...

IL RE
[Subitamente appassionato]
Solo mio fiore... solo sospiro...
Tutta mia!

SAKÙNTALA
[Perdutamente]
Stringimi a te! Chiudimi in te!

IL RE e SAKÙNTALA
Sempre in un bacio,
Tutta in un bacio...
La vita in ebbrezza infinita!
Più oltre, più oltre nel sogno!

[Un lungo bacio li unisce. Una pausa. Poi si sentirà la voce dolcemente ammonitrice di Priyàmvada.]

LA VOCE DI PRIYAMVADA
[Dall'interno]
Usignuoli, separatevi!...
La notte scende!

[Come risvegliandosi, gli amanti si sciolgono dall'abbraccio, tenendosi sempre per mano. Il Re piegherà un ginocchio davanti alla fanciulla, e togliendosi dal dito un ricco anello, lo lasciarà passare nell'anulare di lei. Gli amanti si guarderanno ancora, trasognati: quindi entrambi retrocederanno, come per ubbidire al richiamo ineluttabile.]



Acto II

El interior del monasterio. Ha pasado cierto tiempo, aunque no se nos dice cuánto. Probablemente, unos días. Priyamvada y Anusuya están preparando guirnaldas para un servicio religioso, y comentando la tristeza en que ha caído su amiga Sakùntala desde que el Rey tuvo que irse. Anusuya dice que prometió volver, pero Priyamvada duda: los fastos de la corte, las artimañas de las favoritas… A saber si el Rey se acordará de lo que ocurrió entre él y la pequeña hija del bosque.

En ese momento, se oye desde fuera la voz apocalíptica de Durvasas, un furibundo ermitaño que quiere entrar al monasterio. Pero, por desgracia, Sakùntala es la única autorizada para abrir y nadie sabe dónde está. Durvasas, cada vez más impaciente y cabreado, pensando que le quieren dejar en la calle, maldice a la portera oficial: “¿Así que desprecias la sagrada hospitalidad? ¿Así que el amor te ha vencido y no tienes otra cosa en la cabeza? ¡Pues que el amor te pierda! ¡Que aquél que ocupa tus sueños te olvide! ¡Que cuando vuelva a verte no se acuerde de ti ni del amor que compartisteis!” (Y todo esto, sólo porque no le abren una puerta. ¿Qué haría este hombre si le robasen la capa?) Aterradas, las amigas deciden abrirle, aunque sea una transgresión de las ordenanzas.

Así maldice Durvasas

LA VOCE DI DURVASAS
Sakùntala, apri!

[Le fanciulle sostano in ascolto.]

ANUSUYA e PRIYAMVADA
Chi sarà?

[Anùsuya prende Priyàmvada per mano. Sostano ancora. Ma Priyàmvada sospettosa sospinge Anùsuya tacitamente verso il vano.]

LA VOCE DI DURVASAS
[Più sentito]
Sakùntala, non odi? Non apri?!

[Anùsuya sale pian piano gli scalini, e si sporge cautamente per vedere. Con un gesto di spavento, rivolta a Priyàmvada:]

ANUSUYA
E' il tremendo Durvàsas...

LA VOCE DI DURVASAS
[Rabbiosa]
Non apri? Non apri?

ANUSUYA
[Curvandosi ancora per meglio vedere]
Scuote I lunghi capelli...
Brandisce il vincastro come una spada!

PRIYAMVADA
[Impaziente e disperata]
Ella sola può aprire, e non torna!...

ANUSUYA
Ahimè! Come placarlo?... Come?...

PRIYAMVADA
[Ansante]
Guarda... Scruta sin dove puoi...
[Avvicinandosi anch'essa, sconfortata]
Nulla vedi?...

[Le due fanciulle guardano entrambe nel folto della foresta con la più grande ansia, mentre la voce implacabile continua.]

LA VOCE DI DURVASAS
Tu sprezzi l'ospite sacro?
Neghi l'offerta a un vecchio?
Gli vieti d'entrare a pregar?
Un dèmone è dunque su te?
O fanciulla esecranda, ascoltami!
Se l'amore t'ha vinta,
L'amore ti perda!
Chi assorbe I tuoi sogni,
Chi già ora t'obblia...
Sia come il folle ebbro
Smemorato al risveglio!
Non saprà che ti vide,
Non saprà più che t'amò!
Male a te!

PRIYAMVADA
[Accesa da una risoluzione ferma]
Io aprirò la porta...
Violerò la legge...

ANUSUYA
[Trattenendola]
Non osarlo!... Sacrilegio!

PRIYAMVADA
[Svincolandosi]
E' per lei!... E' per lei!...
Che importa!...

[Facendo un rapido cenno ad Anùsuya]
Le coppe!...

LA VOCE DI DURVASAS
Male a te per la vita!




Pero el cabezota refunfuñón no está satisfecho: era Sakùntala quien debería haber abierto y haberle ofrecido el agua y los ritos de hospitalidad. Al final, las súplicas de las jóvenes lo aplacan un poco. Aunque la maldición no puede retirarse una vez pronunciada, sí se puede suavizar, y así lo hace el santón: “Si Sakùntala muestra un anillo al esposo, se salvará”. Las chicas, que saben que su amiga recibió un anillo del Rey, creen que han salido con nota del trance y deciden no contar nada.

Aparece Sakùntala, triste y lánguida, como ausente. Vanos son los intentos de sus compañeras para animarla. Tan vanos que las despacha de inmediato (con no muy buenos modales, la verdad sea dicha). A solas, expresa su dolor: “Hoy como ayer… ¡No volverá! ¡No volverá!” Seguidamente, canta el aria que hemos oído al principio a Anna de Cavalieri: “O nuvola… nuvola leggera”, en la que se abandona al dolor.

Unas voces a lo lejos anuncian el regreso de Kanva. Ya viene enterado de todo, hasta del embarazo de Sakùntala, gracias a “una voz misteriosa”, que también le ha informado de que el niño que espera será el heredero real, futuro gobernante glorioso del mundo. La muchacha, que no sabía cómo se iba a tomar su padre adoptivo lo de la boda de penalti, ve que Kanva la aprueba y está feliz. Y quién no: el monje ya se veía con la niña apalancada en casa hasta los treinta, y ahora se le abre el cielo. Le dice a Sakùntala que es hora de independizarse, que deje de una vez el monasterio y que, si el Rey ha valido para dejarla embarazada, que valga también para apechugar con ella. Con ánimo de facilitar aún más las cosas, le pone compañía para el camino: el monje Harita, al que se sumará un joven ermitaño.

Oigamos llegar a Kanva y cómo a los dos minutos ya está poniendo a Sakùntala de patitas en la calle:
Escena de Sakùntala y Kanva

SAKÙNTALA
Padre! Padre!

KANVA
[Carezzandole dolcemente I capelli]
Solleva la fronte... Guardami...
Tutto m'è noto!...

[Movimento di meraviglia e di ansia negli astanti. Sakùntala si staccherà dall'abbraccio paterno, di nuovo turbata.]

KANVA
Fu nell'ora solenne che varcavo
Le porte del tempio di fuoco!
Nel mistero una voce si udì:
Inneggiava alle nozze d'una bella
E d'un forte, e cantava:
“Sakùntala, madre felice,
Porta in seno un fiore di vittoria
Che il mondo abbaglierà!
Egli conquisterà le sette isole;
E ovunque il suo carro di battaglia
Brillerà come fiamma inestinguibile,
EI popoli prostrati ed esultanti
L'acclameranno Signor della terra!..."

[Stupore di tutti, che guarderanno ammirati Sakùntala trasfigurata dall'inattesa rivelazione.]

KANVA
Voi fratelli, inchinatevi!
E tu, figlia,
E' l'ora che tu lasci l'eremo!...

[A questo annuncio le fanciulle, turbate da profonda tristezza, si faranno intorno a Sakùntala quasi volessero inconsciamente trattenerla.]

KANVA
Harita ti condurrà
Insino alle case regali!...
Ti abbiglino le ancelle
Con le ghirlande e il velo...
E che lo sposo ti riveda bella!



La muchacha está como unas castañuelas de contenta, y mientras se interna por la foresta con Harita y el joven ermitaño para ir al palacio real en busca de su esposo, el bosque resuena con los cantos mágicos de los espíritus de las montañas y el sol se pone con un resplandor de fuego.



Acto III

Comienza con un preludio relativamente largo (7-8 minutos), tras el cual vemos al Rey en su palacio, abatido, melancólico, sin que le levanten el ánimo ni las danzarinas que ejecutan ante él una danza sensual. Un escudero anuncia la llegada de dos ermitaños, que escoltan a una mujer con velo. Pero el Rey está bajo la influencia de la maldición de Durvasas, por lo que no recuerda a Sakùntala. Visto que no adelantan nada con la oratoria, los monjes pasan a los hechos: le dicen a Sakùntala que se levante el velo, seguros de que al verle la cara le volverá la memoria. Pero el Rey, aunque queda deslumbrado por su belleza, sigue in albis. Ahora es Sakùntala quien asume la labor de psicóloga: “¿Pero en serio que no te acuerdas?: mi jardín florido, el abejorro…, cómo apareciste de improviso… El brazalete, tus elogios de mis brazos…" Que no. Ni por ésas. “¡No! ¡Mentira!”, replica el Rey:

Sakùntala ante el Rey

SAKUNTALA
Pure... quel giorno... ricorda...
Il mio giardino fiorito,
E l'ape maligna che già mi feriva,
E il tuo improvviso apparire!
Che fiori, che frutta
Non colsi et'offersi...
E il cerbiatto fuggito,
E me stessa smarrita
Fuggente da te, e il mio ritorno!...

[Con dolore più acerbo - a sè stessa]

¡Ah! Perchè ritornai!
E il monile! Il tenero monile!...
Lo miravi commosso...
E volesti allacciarlo al mio braccio!...
Tu tremavi com'io tremavo...
Ricorda!

[appressandosi, con un soffio di tenerezza ripetendo le parole del Re]

“Il tuo braccio è puro
Come il cielo più puro...”

[Il Re ha un gesto incerto: la fanciulla interpretandolo favorevolmente, prosegue con
accento di gioia.]

Vedi... Vedi...
La divina dolcezza ritorna... come allor!

IL RE
[ergendosi in tutta la sua maestà]
No!

SAKÙNTALA
Come allor!

IL RE
No! Menzogna!

SAKÙNTALA
[Con grido straziante]
Ah!...

IL RE
Follìa!

SAKÙNTALA
Orror!




Sakùntala y los ermitaños empiezan a sospechar que el Rey lo que busca es escabullirse, y que aún tendrán que pedir una prueba de ADN para que reconozca al niño que está en camino. Mas, atención: queda la baza del anillo. En cuanto se lo presente al monarca, éste no podrá negar más. Sakùntala levanta la mano mirando al Rey, pero éste ni pestañea. La joven baja la vista y descubre con horror que no lleva el anillo. “Tal vez lo perdiste cuando cruzamos el río”, dicen los ermitaños. Sea como fuere, Sakùntala tiene claro que el destino no quiere que el Rey la reconozca, pues todo se ha confabulado contra ella. Desesperada, huye del palacio.

El Rey entra a sus habitaciones. Al poco, los guardias traen a un pescador, que está en posesión del anillo real. Lo han detenido por ladrón, a pesar de que afirma haberlo encontrado a la orilla del río. El escudero se lo lleva al Rey, y al momento éste recobra la memoria. Sale de la habitación llamando a Sakùntala: “¡Sakùntala, vuelve! ¡Ya me acuerdo de todo! ¡Qué felices vamos a ser!”

Demasiado tarde. A lo lejos se oye un estruendo. Viene el escudero, jadeante, e informa al Rey de que la muchacha se ha arrojado al estanque de las ninfas, elevando los brazos como si invocase la ayuda divina, y que en ese momento la ha envuelto una nube de fuego. El Rey se derrumba de dolor mientras el escenario se oscurece. De repente, se oye la voz de Sakùntala, como si sonase en el corazón del Rey: “No te aflijas, Rey. Estaba escrito que tu glorioso hijo tenía que nacer de mi sacrificio”. Al mismo tiempo, entran los ermitaños llevando en brazos al hijo recién nacido. El Rey y todos se arrodillan ante el niño, sobre el cual cae un haz de luz. A lo lejos, suenan campanas de celebración.

Final

[Un rombo lontano interrompe bruscamente l'estasi del Re, che si volge istintivamente verso il fondo. E come egli resta attonito, ecco giungere
trafelato lo scudiero.]

IL RE
[Con agitazione]
Ebbene?...

LO SCUDIERO
[Ansante]
Un prodigio!... Un prodigio!...
La fanciulla fu vista lanciarsi
Verso lo stagno delle ninfe,
Le braccia tese al cielo
Come per invocar un aiuto divino!
A un tratto una nube di fiamma
L'avvolse, la ghermì...

IL RE
[Affannosamente]
E poi?!

LO SCUDIERO
Poi... più nulla! Tutto era scomparso...
Solo... vedemmo gli eremiti,
Chinarsi sul suo velo
E adorarlo come cosa sacra!...

IL RE
[Annientato, in preda alla più cupa ambascia, con voce di pianto]
¡Ah! Sortilegio iniquo! Maledizion!

[Un tremito convulso lo scuote all'improvviso... arretra e cade
riverso come tramortito. La scena subitamente si oscura.
E la lontana dolcissima voce di Sakùntala, da prima sola,
poi dominante un mormorio diffuso di voci minori, risuonerà
sull'animo del Re.]

VOCI FEMMINILI
[Interne]
Ah!...

LA VOCE DI SAKÙNTALA
¡No! Re! Non disperar! Era scritto...
Che una vita di luce... nascesse
Dal più profondo martirio d’amor:
Tuo figlio!... Giovine eroe del Mondo!...
Prendilo e ricorda Sakùntala,
Sakùntala Immortale!


FINE


Última edición por Loge el 19 Feb 2011 21:14, editado 2 veces en total

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NotaPublicado: 05 Nov 2010 13:07 
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El drama indio es de Kalidasa, el autor tal vez más celebrado entre los "clásicos" de la India. La leyenda es más antigua, se recoge ya en el Mahabharata, aunque con algunas diferencias... También Alfano cambió un poco la historia para acomodarla a sus necesidades.

Por cierto, también podemos mencionar entre los músicos que se han inspirado en el relato a:

Imagen

La opera en sí es maja, de escucha agradable. No conozco la versión de 1921, intentaré hacerme con ella.


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NotaPublicado: 08 Nov 2010 12:32 
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Gracias por la excelente ficha Sakùntaliana, Loge. Así da gusto, :aplauso:. Además, la Ópera se escucha del tirón perfectamente y es, en mi opinión, suficientemente abyecta.


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NotaPublicado: 08 Nov 2010 12:33 
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Vaya curres que se marca Loge. :aplauso:


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NotaPublicado: 08 Nov 2010 12:46 
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Gracias, gracias... Es un placer. :P


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NotaPublicado: 08 Nov 2010 21:35 
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Enhorabuena. Muy buena presentación.

Conocí esta obra doblemente compuesta, por la grabación de Anna de Cavalieri (Anne MacKnight) y Antonio Annaloro y me gustó.

Imagen

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NotaPublicado: 09 Nov 2010 12:26 
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Gracias, Sr. Tunner.
Creo que ese barniz impresionista que le da Alfano de principio a fin distingue a esta ópera en cuanto a estilo respecto de la mayoría que hemos visto hasta ahora. Es abyecta, sin duda, pero yo diría que no tanto como la mayoría de este hilo.


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NotaPublicado: 12 Nov 2010 12:32 
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¿Qué supuso el verismo para el canto?. ¿Se necesitaban intérpretes "abyectos"?, ¿tal vez, incluso, "finiseculares"?.

Teniendo en cuenta que cantaban con éxito óperas veristas tenores tan distintos como De Lucía, Caruso, Gigli o Schipa, mi opinión personal es que no hay una única forma correcta de cantar verismo. Con respecto al bel canto y la ópera verdiana, tal vez se haga necesario un cierto naturalismo, un canto algo más "declamado" y, por supuesto, las voces, además de un timbre bello, deben tener un tamaño que les permita hacer los papeles creíbles (y audibles :P ).

Tal vez sea interesante echar una mirada a los cantantes que "estrenaban" el verismo. A la generación que estaba presente en los escenarios italianos a finales del siglo XIX y principios del XX, y que también es la primera generación de la que se guarda registro fonográfico.

Imagen

Una de esos cantantes era Angelica Pandolfini, que debutó con 23 años cantando Pagliacci y Cavalleria Rusticana, fue intérprete destacada de Tosca y estrenó Adriana Lecouvreur con Caruso y De Luca; aquí la tenemos cantando "Io son l'umile ancella" en 1903:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=uHl06ZowVoU[/youtube]


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NotaPublicado: 12 Nov 2010 14:24 
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Loge, espectacular trabajo.

Muchas gracias :D

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NotaPublicado: 25 Nov 2010 0:59 
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El compositor griego Spyridon Samaras (conocido tambien como Spiro Samara), autor del himno olimpico, paso mas de 25 años en Italia, donde compuso algunas operas encuadradas en la estetica del verismo.

Una de ellas, La Martire, se estreno en Napoles en 1893 con libreto de Luigi Illica, y posteriormente tuvo una cierta difusion en otras ciudades italianas, Francia y Alemania.

El argumento es simple: en una pequeña ciudad rumana a orillas del Danubio, Natalia vive con su marido, el descargador de mulles Tristano, y su hija, una niña que padece una grave enfermedad. El matrimonio de Natalia es muy desgraciado, pues su marido es infiel, alcoholico y la maltrata de palabra y obra. Tras la muerte de la niña, una desesperada Natalia recibe la visita de su antiguo novio, Mikael, que la ofrece huir juntos y empezar una nueva vida. Pero Natalia no puede ya encontrar la fuerza necesaria en su interior, y decide suicidarse.

Pues resulta que la opera se puede ver en youtube, procedente de unas representaciones en Corfu, ciudad natal del compositor:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=570MIrr28SI[/youtube]

.... y, oigan, se deja escuchar. :P


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NotaPublicado: 25 Nov 2010 21:17 
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Pues sí que se deja escuchar. Me parece notablemente abyecta. Muchas gracias, marquesdelaabyección. Por cierto, acabo de leer que esta obra fue elegida por Edoardo Sonzogno (el de Casa Musicale Sonzogno, :D) para inaugurar el Teatro Lírico de Milán, el 22 de Septiembre de 1894, templo en el que también vieron la luz óperas como L'Arlesiana, Fedora, Zazà, Marcella o Adriana Lecouvreur. Este Teatro se llamaba hasta ese momento Teatro della Canobbiana, sí, el lugar donde se pudo disfrutar por primera vez de esa Obra Maestra Absoluta que siempre será L'elisir d'amore. En la actualidad se llama Teatro Lírico Giorgio Gaber.

He buscado el libretto, pero no lo he encontrado. En el Catalogo dei libretti di LUIGI ILLICA no lo tienen. Sólo informan de que la primera representación de La martire fue, efectivamente, en Nápoles, en el Teatro Mercadante, pero fijan la fecha en 1894, concretamente el 23 de Mayo.


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NotaPublicado: 25 Nov 2010 21:35 
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Efectivamente. Claro que se deja escuchar y suena inconfundiblemente abyecta. Jamás escuché nombrar a este compositor.

He estado en Corfú, pero no recuerdo haber pasado por el teatro :cry:

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Pues a mí no se me ha dejado oir tan fácilmente (pero por motivos técnicos) Hoy lo he conseguido y..., bueno, ta bien. Las intervenciones del coro femenino me han parecido bastante similares a las de algunas zarzuelas.

En cuanto al autor, le agradezco al Marqués su descubrimiento, pues yo estaba como Mr. Tunner: en la vida había oído su nombre. ¿El himno olímpico que se interpreta en la actualidad es el que compuso este hombre? Porque esas fanfarrias no parecen del mismo estilo que el delicado fragmento del youtube.


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NotaPublicado: 26 Nov 2010 21:25 
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Alguien puede hablarnos de Maristella?

Y de paso, de algo de Pizzetti...


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