Sutherliano escribió:
O de despilfarrarla definitivamente, a saber

Pues nada, si encargar óperas y programarlas es despilfarrar el dinero pues se cierra el chiringuito y a otra cosa

Siddharta escribió:
Pero el criterio para encargar una nueva obra debería ser fundamentalmente artístico. Lo de la cuota nacional, la calidad no suele entender de nacionalidades.
Entonces, como se trata de fomentar la ópera, el criterio debería ser llegar al mayor sector de la población posible. Así que vamos a poner entradas baratas para todo el mundo independientemente de la edad. El amor por la ópera no entiende de cuotas de edad

Carl Tunner escribió:
A la mayoría de los contribuyentes les importa un pito la ópera. Si por ellos fuera... ni un duro.
Y al 90% de los aficionados a la ópera, les importan tres pitos los estrenos de nuevas óperas, con lo que "la devolución de la inversión" es una falacia, o mejor dicho, entelequia.
El argumento de recurrir a tantos por ciento es peligroso porque si lo aplicamos a todo probablemente sólo sobreviviría el fútbol

Como bien dices a la mayoría de los contribuyentes les importa un pito la ópera. ¿Vamos a cerrar el teatro por ello? No. ¿Y por qué no? Porque hace un servicio cultural. ¿A cuánta gente? A la que sea, pero lo hace. Pues con los estrenos españoles es lo mismo. Si se establece (y entiendo que en la época de la reinauguración era así... ¡con la que está cayendo vete tú a saber cómo está ahora!

) que una de las misiones del Teatro es fomentar la creación operística española por las razones culturales que sean, entonces el teatro está devolviendo a la sociedad la inversión que ésta realiza. Aun si sólo satisface al 1% del 1% de la población.