joseluis escribió:
Me gustan los "Intermedios marinos", y pienso que no es demasiado positivo que lo más destacado de una ópera sean las partes orquestales.
¿Por qué tiene que ser lo más destacado de una ópera lo que más nos gusta? Las escenas de coro (taberna y salón de baile) y, dualmente, las escenas intimistas (dúo con Ellen, cuarteto de mujeres, y monólogos finales de Peter) son también momentos destacados de esta ópera. Otra cosa es que gusten más o menos, que sobre eso no hay nada que decir

joseluis escribió:
La "escena de la locura" es un puro recitativo sin orquesta, prácticamente un "parlato"
Tal y como lo cuentas parece que está hecho deprisa y corriendo, con trazo grueso (inexistente). Efectivamente la citada escena está pensada como un pasaje de mínima orquestación (muy britteniano). Pero es que ya sólo el detalle de que una sirena de niebla apunte las intervenciones de Peter es suficiente para sugerir una devastadora soledad. El coro, con cada nueva intervención, no hace sino acentuar esta sensación. Y vocalmente el pasaje yo no lo calificaría de
prácticamente "parlato", ya que tiene una escritura exigente (cambios de dinámicas y reguladores por todos lados, calderones, indicaciones de carácter... y la cadencia final) pero que deja mucho campo abierto al cantante para desarrollar los matices del personaje. Lo que no tendría sentido, en el contexto de la partitura, es que el tenor tuviese la característica escena de la locura.