Este año 2006 se cumplen 100 años del nacimiento del autor de las óperas La Nariz y Lady Macbeth de Mtsensk.
Nació en San Petersburgo, Rusia, el 25 de septiembre de 1906.
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Era un personaje extraño, con varias obsesiones, por ejemplo: sincronizaba contínuamente todos los relojes de su casa y se mandaba cartas a si mismo para controlar que funcionase el correo.
Le gustaba el silencio, podía estar frente a una persona querida muchas horas sin hablarle.
Rostropovich cuenta que lo llamaba y le decía: ven pronto, y cuando llegaba a su casa le decía ahora podemos estar en silencio, y luego de dos horas de mirarse frente a frente en silencio le decía chau.
Shostakóvich estudió con su madre, pianista profesional, y luego con Steinberg en el Conservatorio de Petrogrado (1919-25).
La Sinfonía N°1, escrita como examen para la graduación de sus estudios musicales, fue un éxito internacional.
La Nariz, de 1930, basada en una obra de Gogol, la ví en el teatro Colón en 1994 y 1996 y me divirtió muchísimo.
Se trata de un oficial Mayor del ejército zarista quien se despierta una mañana y descubre que su nariz ha desaparecido.
Un peluquero se asombra de encontrarla en su pan.
El oficial Mayor va a la policía, y descubre a su nariz vestida como consejero, pero se rehúsa a hablar con ella porque se trata de un oficial de rango inferior al suyo.
La policía arresta a la nariz pero el cirujano no logra volver a colocarla en su lugar, hasta que un día la nariz aparece sola de nuevo en el rostro de su dueño.
En ese periodo Shostakóvich empleó lo que conocía de música occidental contemporánea (quizá Prokofiev y Krenek) para dar ese tono grotesco y un movimiento mecánico a su sátira operática La Nariz, mientras expresaba un tipo similar de ironía en partituras para ballets (La Edad de Oro) y el cine (Nueva Babilonia).
El punto cúlmine de estos años fue su segunda ópera, Lady Macbeth del distrito Mtsensk, donde la emoción fuerte y la parodia ácida se combinan en una partitura de inmensa brillantez.
Como muchos compositores soviéticos de su generación, trataba de reconciliar las revoluciones musicales de su época con la necesidad de darle una voz al socialismo revolucionario.
Sin embargo, Lady Macbeth de Mtsensk o Katerina Ismailova, una obra maravillosa, estuvo prohibida durante treinta años porque Stalin la desaprobaba.
Lady Macbeth pareció confirmar a Shostakóvich como un compositor esencialmente dramático.
Ya había sido estrenada con muchísimo éxito 1934, cuando el compositor tenía 28 años, en el Teatro Maly de Leningrado, y fue recibida con mucho entusiasmo no sólo en Rusia, sino también en varias capitales de Europa occidental y los Estados Unidos, antes de ser proscripta por el régimen soviético que consideró a esta obra decadente y antirrevolucionaria.
Los dirigentes soviéticos consideraban el experimentalismo y el modernismo como hostiles a los intereses de la clase trabajadora.
La música tenía que utilizar temas populares, con armonías que todos pudieran comprender, y enaltecer la glorificación del espíritu y de las realizaciones revolucionarias.
Cuando se estrenó en el Teatro Bolshoi, Stalin decidió retirarse antes del final porque la música le parecia disonante y estaba indignado por la supuesta inmoralidad de la obra, que es una descarnada denuncia de la humillante situación de la mujer en la Rusia Campesina.
La obra transcurre en la Rusia zarista del siglo XIX. La esposa de un comerciante toma como amante a uno de los empleados de su marido. Ayudada por su amante envenena a su suegro y estrangula a su marido. Camino a Siberia el amante se enamora de una presidiaria y abandona a Katerina. Katerina mata a su rival y se suicida.
Tuve la oportinidad de ver esta bella obra en el teatro Colón en el año 2001 y me pareció maravillosa.
Parece que Shostakóvich quedó tan traumado que nunca más quiso escribir una ópera.
Incluso fue calificado de compositor occidentalista, lo cual implicaba la máxima denostación posible.
Shostakóvich casi no salió de la Unión Soviética, salvo en pequeños viajes siempre organizados por el Partido Comunista.
Cuando esta ópera fue representada por primera vez en 1963 no permitieron que fuera en el Bolshoi sino que tuvo hacerse en un teatro menos importante, el Stanislavski, encima anunciando que se daba El barbero de Sevilla.
Además obligaron a Shostakóvich a realizar una segunda versión para que no fuera la misma que Stalin había desaprobado, porque eso la hacía políticamente incorrecta.
El compositor estableció una clara distinción entre los géneros considerados mayores (sinfonías, conciertos) y los géneros menores (música de cámara, obras para instrumento a solo, lieder).
Las obras mayores, cuya representación estaba controlada por el poder soviético, siempre trataban de adherirse a las directrices del partido, en cambio, en las obras menores, Shostakóvich podía permitirse un mayor grado de libertad.
De esta forma su música de cámara es mucho más original que su música sinfónica, incorporando incluso elementos de la vanguardia de los años 60.
Sus quince sinfonías y sus quince cuartetos están entre las mejores obras del siglo XX.
Murió en Moscú el 9 de agosto de 1975.
Bibliografía:
http://www.filomusica.com/filo19/elirapa.html
http://www.beethovenfm.cl/cgi-bin/encic ... cgi?id=253
http://www.geocities.com/Vienna/Strasse ... stako2.htm
Entrevista a Rostropovich en la Revista del Teatro Colón 65 marzo temporada 2001.
Meyer: Shostakóvich. Su vida, su obra, su época. Alianza música, Madrid, 1998.
