Carestini escribió:
Loge escribió:
No está mal, para ser Mozart. Aprobado.
El caso es que si alguien dijera lo mismo aplicado a Wagner, ardía Troya…
Por mi parte, matrícula para
Idomeneo. Por supuesto.
Pero sin la Netrebko, claro…
¡Ja, ja, cómo se pone usted por nada, Carestini! El caso es que a Wagner le están tirando cuchillos a todas horas y tan tranquilos. Normal, porque Wagner hace más de un siglo que cría malvas y se la repamfinfla lo que digamos ahora unos y otros. El tipo vivió (bastante bien, todo hay que decirlo) y murió, compuso lo que le pareció mejor, y al que le guste perfecto, y al que no, eso que se pierde.
Con Mozart, exactamente lo mismo.
En cuanto a mí, amplío el sentido de la frase: de Mozart no hay ninguna ópera que me encandile, pero sí hay dos o tres que me gustan bastante, y descuide que cuando lleguen se llevarán buena nota por mi parte (aunque, no sé si se ha dado cuenta, pero comparado con la mayoría de los foreros, en general puntúo bajo). Luego, hay unas cuantas que ni fu, ni fa (Idomeneo estaría entre éstas). Y después, hay bastantes que directamente no me gustan; pero ésas no están en el repertorio básico, así que, por mi parte, del aprobado no va a bajar.
Lo que quise decir lacónicamente es que, siendo que con Mozart tengo tan amplia gama de disfrute (a diferencia de otros autores, que me gustan o me disgustan de manera más "homogénea"), ésta es de las intermedias. Así que le he dado una nota que, para mí, es la intermedia: 5 sobre 10, o sea, aprobado.
Otra cosa es que en las votaciones, en general, se adjudiquen matrículas tan fácilmente que ahora un aprobado parezca un suspenso. Para mí, aprobado es salvarse del infierno, sin más. Por otra parte, ya ve que no soy el único: hay un 18% que puntúan como yo y un 15% que lo hacen aún más bajo. Y suerte que no estoy entre el 21% que no la conoce. Eso se lo debo a Despinetta.
Y el que haya dado matrícula a Idomeneo y al mismo tiempo suspenda a Los maestros cantores, pues muy bien. Si conoce ambas y sus gustos son ésos, lo respeto y lo aplaudo. Lo único que puede ocurrir es que a esa persona o personas no me las encuentre en un teatro de ópera, pero no tendría ningún inconveniente en encontrármelas en una buena mesa. (Al contrario, seguro que teníamos una conversación muy animada)
¡Venga, Carestini! No sea usted así, y pásenos alguna.
