Acaba de salir un DVD sobre Siegfried Wagner:
El aficionado ingenuo (ante una estantería del FNAC asturiano): "¡Hombre! Al fin "algo" sobre Siegfried Wagner. Tengo algunos discos suyos (oberturas, poemas sinfónicos, una sinfonía, escenas operísticas y dos óperas completas) y me parece un compositor interesante. No es un genio, pero es atractivo. Además, todo lo relacionado con su entorno (la losa psicológica de su padre, la madre castradora, Bayreuth, el contexto histórico) añade atractivo al personaje. La verdad es que nunca he visto ni leído algo monográfico sobre él. Este DVD me tienta; no es caro... Además, está hecho por españoles. ¡Lo voy a comprar!"
El aficionado timado (el mismo de antes, ya en casita): "¡Vaya decepción! Resulta que la esencia del documental de 60 minutos consiste en poner un fragmento de 2 ó 3 minutos de cada ópera de Siegfried Wagner, en off, a palo seco, sin ninguna explicación, sin subtítulos, e ilustrado con un montaje muy "escolar" de fotos y dibujos (muchas veces, ni relacionados con la ópera en cuestión).
Los autores del ¿documental? enlazan cada fragmento de ópera con una frase referida a Siegfried Wagner que fue escrita o pronunciada por personas más o menos importantes. Pero lo peor es que nunca nos hablan de quién fue él, de su personalidad, de su vida, de su lucha interna, dividido entre el peso de la "herencia" que le había tocado y el deseo de liberarse, de ser él mismo, de seguir su propio camino. Mira que el personaje es interesante, casi hasta el exceso... Pues nada. Tan objetivos han querido ser, que el DVD apenas tiene algún interés.
¡Ah! Pero me falta lo peor! Al principio
sí hablan un poco del nacimiento y de la familia de Siegfried. Y, la verdad, creo que es le lo peor que he visto en mi vida: el "director" del ¿documental?, empeñado en que el espectador se entere de que hay un "director", dió a luz un enjendro nausebundo. ¡Dios mío, qué bodrio, aunque esa parte sólo dure 10 minutos!
Dos ejemplos: tras unos prometedores planos del exterior de la casa llamada Triebschen (donde los Wagner viveron y donde nació Siegfred), el "director" nos hace pasar al interior, para mostrarnos un primer plano de una placa que pone "habitación de Siegfried", ¡y no nos muestra nada más de la habitación ni de la casa! Bueno sí: unos primerísimos planos del techo y de la alfombra de la escalera, que por supuesto ya no será la que había en 1870.
Pero lo peor es la entrevista a Wolfgang Wagner. Sí: se tomaron la molestia de entrevistar a un hijo de Siegfried Wagner. ¡Magnífico! Bien: ¿y qué se le ocurre al "director"? Pues filmarla en primerísimos planos de partes de la cabeza del venerable anciano. Así, mientras Wolfgang relata sus entrañables recuerdos del sexagésimo cumpleaños de su padre, podemos ver detalles casi médicos de su oreja izquierda, de sus ojos y de las arrugas de su cuello. Con lo expresivo que habría sido dejar un plano del vehemente Wolfgang lo dijera todo...Pero eso es lo que habría hecho cualquiera, claro. Me estoy imaginando al "director" filmando la mamarrachada, gritándose a sí mismo
"¡Estoy dirigiendo!¡Estoy dirgiendo!" Relatado así, no parece para tanto, pero de verdad que visto es para vomitar."
Conclusiones de un iluso: Siegfried Wagner se merecía algo mejor, y no este bodrio. Objetivamente, su interés como compositor es menor. Si alguien escucha cualquier fragmento de una ópera suya, comprobará desde el principio que se trata realmente de una música muy buena. Excelente instrumentación, cálido melodismo, exquisito sentido poético... En cuanto el estilo, ojo, no se parece gran cosa a la música de su padre. Sus obras orquestales suenan más bien a Liszt (el abuelo...), y sus óperas a Humperdinck, quien fue su maestro. ¿Entonces, dónde está el problema? Pues el problema, para mi modesto entender, es que Siegfried Wagner escribió siempre la misma ópera. Entiéndase lo que quiero decir, ya que no conozco ni mucho menos las 16 óperas que compuso. Pero le faltó la variedad creativa del genio, he incluso le faltó dar la campanada con una obra con sufiente garra como para quedarse en el repertorio. El mismo Humperdinck lo consiguió con "Hänsel y Gretel". Otros contemporáneos, con menos talento que Siegfried, también colocaron una gran obra en los teatros: Mascagni, Leoncavallo, incluso Pfitzner. Además, hubo otra cosa que jugó muy en contra de Siegfried: el estilo posrromántico de su música quedó muy pronto anticuado en Alemania, cosa que no le ocurrió tan claramente, por ejemplo, a los antes citados Leoncavallo o Mascagni (aunque sí a Pfitzner).
En definitiva: si ven ese DVD ¡no lo compren! Ojalá salga algo un día, un libro por ejemplo, sobre Siegfried Wagner que merezca realmente la pena.