Pues yo tenía una silla de esas de anfiteatro de pie asquerosas zona H, pero pude recolocarme a la butaca de delante que casualmente resultó ser de Parte y ella había desechado y lo vi todo de maravilla, y eso que no era una de las butacas de visibilidad más privilegiada del teatro.
Parte, me acordé de estos versitos, mira:
Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Gracias.
Y ya de paso comentar que me encantó la puesta: la dirección de actores cuidadísima hasta el último detalle, la luz magistral, la escena de Tatiana escribiendo la carta impactante y conmovedora, igual que la fiesta de cumpleaños, no me sobraron las risas: la sensación de ridículo que sienten Lenski y Tatiana es así de clamorosa!
Sólo sacaría pegas a:
- lo de que Lenski cantase la canción de M. Triquet, provoca confusión y me parece que se hubiera conseguido el mismo efecto si se hubiera limitado a hacer la coreografía de monadas mientras el otro cantaba,
- tanto énfasis en la torpeza de Oneguin en los últimos cuadros, excesivo. Con menos pinceladas el público ya pilla lo de su "transformación".