Gualtier Malde escribió:
(...)
Es una ópera que funciona solamente si tienes a Tebaldi, Corelli/del Monaco o Warren/Bastianini, o similares, en el escenario. Con cantantes que no le hagan real justicia, puede ser una noche interminable.
El Acto I, salvo la entrada del barítono y el Improvviso, que es una de mis arias de tenor favoritas, es para el olvido.
El Acto II lo mismo: despega un poquito con el Credo, y lo hace realmente con el dúo Maddalena-Chenier, que es precioso, pero lo demás carece de interés.
El Acto III arranca muy mal. La vecchia Madelon es uno de los personajes comprimarios más detestables de toda la historia de la lírica. Cada vez que aparece me provoca pegarle un balazo. Una vieja cargante y melodramática. No obstante, el cuadro se redime (y cómo) con dos arias espectaculares: el Nemico della patria y La mamma morta. El cierre del acto es regular, salvo la bellísima "Si, fui soldato". Me emociona muchísimo la frase "Passa la vita mia, come una bianca vela...".
El Acto IV, muy corto, tiene dos páginas memorables: Com´e un bel di di maggio y el emocionante dúo final.
Total que me parece una colección de piedras preciosas engastadas en estaño.
Completamente de acuerdo. Salvo los grandes números solistas, que son magníficos, música mediocre.