Y la mía, del día 24...
Ea, aquí os cuento mis impresiones con el segundo reparto ya que por cancelación no escuché a Mariolilla ni a Bros; allí que voy para el Liceu con algo de tristeza en el cuerpo y lo digo: me habían dicho que la zarzuela no gusta y estaría casi vacío, además de ser el segundo reparto. Os digo que adoro esta zarzuela, así que iba una mijita tristecilla...Pero el Liceu estaba casi lleno, un 90% ¡Bien!
En primer lugar, lo discutido por la dirección de Miquel Ortega; este señor siempre peca de corrección y cierta frialdad o distancia con la obra que interpreta, una ya lo conoce pues aquí está muchas veces. Bueno, el sábado fue aclamado por todos(yo, asombrada, incluida)porque le dio frescura y vigor a la dirección y la orquesta sonó muy bien, hechos ambos que me maravillaron. Solo discrepó una persona de entre todos, hubo un abucheo, tapado por los bravos que se escucharon.
El reparto: triunfadora absoluta María José Moreno, la cual se medio disculpaba de la coincidencia de ensayos en Pésaro con la zarzuela, pero que se alegró de poder cantar una al menos. Su voz es bellísima, una lírico-ligera que llenó el Licu; algo aniñada su interpretación pero vocalmente estupenda; sus trinos y sobreagudos en la canción del ruiseñor fueron aplaudidos con justicia.
Álex Vicens también salió del paso. El timbre no se del todo agradable y parecía como si no fuera a llegar a los agudos, pero echó oficio y arrojo, sobre todo en su "por el humo se sabe donde está el fuego".
No tuvimos ni Cardona ni Aurora, Emilio Sánchez no le dio intención y Marina Pardo no tenía la voz para el personaje.
Enrique Baquerizo espléndido en su papel como Don Matías, con toda la intención, qué maravilla.
Coro y cuerpo de baile cummplieron efectivamente y con acierto(aunque la mazurca no se baile así).
Sobre la puesta: no me desagradó, aunque me quedo con la de 1988, claro.
Aparte, qué manía con cambiar la parte recitada y prosificarla...Se les escuchaba bien a todos en el recitado.
Pues unos 15 miinutos de aplausos cerraron la primera representación de esta bellísima zarzuela. A ver si se estimula y cunde el ejemplo...¡Viva la zarzuela!
