Carrerón, en todos los sentidos.
Lo primero de todo: Schumacher es un impresentable, un temerario y un imbécil. Ojalá le sancionen con una expulsión durante el próximo GP. Lo que ha hecho con Barrichello no tiene nombre. Podría haberle matado.
Segundo: gran gestión de la carrera por Red Bull, que ha sabido aprovechar el Safety Car, cambiando la estrategia de Webber, que ha dominado comodísimo toda la carrera.
Vettel: error de primerizo lo que le ha sucedido con el Safety Car y que le ha supuesto ese drive trought. En todo caso, gran carrera, pero hoy más que por él, porque lleva un gran coche.
Alonso: genial. Gran salida, de las mejores de esta temporada. Y ha aguantado como un campeón la presión de Vettel durante casi 30 vueltas, que se dice pronto. Bravo.
Massa: un coladero. Se ha vuelto a demostrar quién es el segundo en Ferrari. Su ritmo con ese coche no es de un gran corredor, ni de lejos. En lugar de taponar a los rivales que iban detrás de él y de Alonso tras la salida los ha ido dejando colarse uno a uno. Muy mejorable.
Hamilton: de mal en peor va MacLaren, y Hamilton con el abandono de hoy ha perdido muchos puntos de cara a la general... mejor dicho, no ha sumado ninguno, y eso le penalizará a largo plazo.
De la Rosa: inmenso. Con ese coche, acabar séptimo, es de grande. Bravísimo, Pedro.
Alguersuari: ha abandonado sin completar siquiera una vuelta, si no me equivoco. Lástima...
Incidentes de carrera: todos los habidos y por haber. Más allá de los ya citados (Schumacher con Barrichello, Vettel...), el caos que se ha montado en boxes ha sido de alucinar. Vaya pifia de los mecánicos de Renault. Podría haberle costado la vida a alguien. Y vaya pifia también con la rueda de Rosberg. De nuevo podría haberle costado la vida a alguien.
En resumen: un Gran Premio con todas las letras. Apasionante.