<center>
HEITOR VILLA-LOBOS
</center>
Heitor Villa-Lobos fue un compositor brasileño. Nació en Río de Janeiro (Brasil), el 5 de marzo de 1887 y falleció en esa misma ciudad el 17 de noviembre de 1959. Músico, prolífico y variado compositor, pedagogo, recuperador de música étnica ... son algunas de las facetas de Villa-Lobos.
Entre las obras más populares de Villa-Lobos están las célebres
Bachianas brasileiras. La Bachiana n.º 5 es una de la más conocidas; escrita inicialmente para voz y ocho violonchelos, ya ha sido interpretada con todas las variantes posibles instrumentales. Otras obra importantes de Mr. Heitor son los
Choros , entre los que el Choro n.º 1 es muy popular. Uno de esos Choros influenció a otro de los tangos más famosos,
Malena en su línea melódica principal, constituyéndose en uno de los primeros ejemplos de música académica que influencia a una música popular en el siglo XX.
También (... y por lo que nos toca) es compositor operístico pero con desigual fortuna, pues sus obras en este campo no son ni muy reconocidas ni muy representadas:
“Izath”, “Magdalena”, “Yerma” e “Hija de las nubes”
Pero en este caso y, de entre toda la obra de este compositor, vamos a centrarnos en una canción que ya he colgado en el hilo de lied y al que me remito:
Canção do marinheiro (recogida por Gil Vicente)
Hunha moça namorada dizia
hum cantar damôr e diss’ella
“Nostro senhor, oj’eu fosse aventurada e
que visse o meu amigo
como eu este cantar digo”, Ah!
Tres moças cantavam d’amôr
mui fremosinhas pastoras
mui coytadas dos amôres
e diss’endunha m’ha senhor:
Dizede, amigas, comigo
o cantar do meu amigo Ah!
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=Hn9Aqowxmu4&feature=PlayList&p=B18241F3770FC0BD&playnext_from=PL&playnext=1&index=18[/youtube]
Canción del marinero
Una muchacha enamorada cantaba
una canción de amor, y decía:
“Nuestro Señor, que hoy fuese afortunada y
que viera a mi amigo
como yo esta canción digo”, ¡Ah!
Tres muchachas cantaban por amor
muy hermosas pastoras
muy desgraciadas en amores
y dijo una: “mi Señor,
cantad amigas conmigo
el cantar de mi amigo”. ¡Ah!
La estructura es muy básica; la voz lleva el peso de la melodía, de acuerdo con el texto, mientras el piano marca y golpea una letanía que no tiene nada que ver con la voz. De vez en cuando, el piano se une a la voz, acompañándola en la melodía para volver a separarse de la misma. Curiosamente, el piano cierra la pieza en solitario. no está bién que yo lo diga, pero es una preciosidad. Magistral, como siempre, el maestro
Alfredo Kraus.
Disculpen la traducción que es de mi cosecha particular. Por cierto, apliquen al término "amigo" el mismo sentido que se le daba en las Cantigas de Santa María: "enamorado".