Bohemia escribió:
santuzza escribió:
¿Por qué es tradición que los foreros nuevos abran un hilo con el título "¿cuál es el xxx más yyy?"
Poca imaginación, pardiez.

PS: perdona, Rinaldo, no había leído tu mensaje.
¿Imaginación?

simplemente lo preguntaba por saber vuestra opinión, o ¿acaso siempre nos hemos preguntado cosas inteligentes?
Bohemia, no se complique la existencia. Si respeta las normas que impone la educación y las de este lugar en particular, siempre podrá preguntar todo lo relativo a ópera que quiera, porque el fin de este foro no es otro que el de compartir amigablemente opiniones y conocimientos entre todos sus participantes. Aunque mi participación es escasa, así lo he entendido yo en estos más de tres años que llevo registrado en él, de modo que mi consejo es que siga exponiendo tranquilamente sus inquietudes. Más de alguna persona se interesará en ellas, como quedó demostrado en este hilo. Personalmente, su pregunta relativa a la tristeza presente en algunos finales de óperas (pregunta que, dígase de paso, no es una votación, pues no se pretende con ella elegir ni determinar nada, como algunos sí creen) que apela al juicio de cada uno me resulta muy interesante, por cuanto no había reflexionado antes en ello. De hecho, si bien el título de su hilo apunta a los finales más tristes, usted, al reiterar su pregunta asimila tristeza con tragedia y con dramatismo, conceptos que, al parecer, apuntan a cosas distintas (léase la opinión del forero Supermaño al respecto), todo lo cual me permite darme cuenta de la facilidad con la que usted y yo (y posiblemente muchas otras personas) solemos confundir la fuerza de una determinada escena con el sentimiento que ésta nos genera, razón por la cual dar una respuesta a su interrogante no me ha resultado tan fácil como creí en un comienzo que sería. Por otra parte, creo que la tristeza que producen algunos finales de óperas depende no sólo del texto mismo de la obra si no también de la música hecha para ese momento, así como de la puesta en escena, sin olvidar por supuesto, la empatía generada entre el o los personajes y nosotros, que en este caso es fundamental. Después de esta aclaración, creo que mis dos finales de óperas más tristes (pues me resulta imposible decidirme por uno) correspoden al de Otello de Verdi y Roméo et Juliette de Gounod. Con sorpresa veo que las similitudes entre ambos finales es evidente: la música bellísima de un lirismo arrebatador, el texto que presenta a la muerte como la única oportunidad de los amantes de seguir juntos, la obsesión por el último beso que supone un consuelo (en el caso de los de Verona es realmente angustiante) y que escénicamente es de un efecto tremendo, y la natural empatía que genera la historia de un hombre que siendo feliz lo ha perdido todo por su culpa (¿qué más humano y universal que eso?) y la de dos jovencitos amantes incomprendidos que manifiestan estar felices por el hecho de morir juntos pero que terminan pidiendo perdón a Dios por el acto suicida mientras intentan infructuosamente besarse. Son estos finales de óperas los que me resultan más tristes, al menos los que se me ocurren por ahora.
Gracias Bohemia por el ejercicio emocional. Saludos!
Francino
