puf...no me siento preparada para dar una respuesta a esta pregunta.
Nado en un mar de contradicciones y no encuentro los criterios en los que basar mi respuesta. Mis conocimientos y mi propio gusto me llevan a situaciones antagónicas.
Me explico:
por una parte adooooooooooooorrrrrrrrrrrrrooooooooooooooo las florituras, adornitos, y extravagancias en forma de super -agudos y otras hierbas que aderezan el canto
por otra no me gustaría llegar al extremo del canto barroco en el que el cantante añadía a su libre albedrío notas y florituras y estaban todos allí sentaditos y a la espera que il divo/a terminara...y el compositor mosqueado
por una parte, si un cantante, cree poder añadir más sal a la partitura y darnos una nueva visión del personaje añadiendo un agudo o vete a saber qué..porqué no probar y ver qué resulta?
por otra parte...añadir agudos a troche y moche por todas partes solo para que la estrella pueda lucir..no...

hay muchas estrellas en un aobra de ópera, desde el señor tramoyista, al iluminador, a cualquier componente del coro, al segundo violín, director de orquesta, sastra y prima donna.
más...hay agudos que sin estar escritos se han hecho impresicindibles...porqué quitarlos ahora?.

.pero...con qué criterio añadir alguno más?
ai..nu sé...no tengo nada claro en este aspecto...
