Un juego autobiográfico es lo menos fantasmal que puede haber, pero compréndanme, me lo ha pedido Tunner...
Carl Tunner escribió:
-A la misma hora y en dos teatros distintos ponen La Chulapona con Teresa Berganza y Moses un Aaron con Gielen. ¿A cuál va?
Puffffffffff.
Iría a la Chulapona. Y botaría de felicidad con la entrada de Teresona, con el estupendo trío, con los coros, se me saldría la vena con el enfrentamiento de las dos chulapas (una más que la otra, perdonaquetelodiga), me emocionaría con la reconciliación de Manuela y José María y terminaría llorando a mares con el dúo final.
Luego abordaría a Teresona a la salida de camerinos y le diría que había renunciado a Gielen por verla. Y ella fliparía en colores y me diría "¿Y lo bien que te lo has pasado? ¿O preferías a esos dos pelmas, que uno ni siquiera canta, hacer el dúo de
Confieeeeeeso queconstruíelbecerrodeoro por envidiaaaaaaaaa que al ver aYahvécontigotandeconfis me acometióóóóó". Y en ese momento, yo comprendería que ella es eterna.
Carl Tunner escribió:
-Dígame un fragmento o momento (si existe) de los que haya constancia sonora, en que pondría a Alfredo Kraus menos de notable.
Técnicamente jamás (que a mí me conste,
y exceptuando el famoso Día que me quieras que sólo vale para discusiones bizantinas). Fuori posto, alguna que otra vez (arias de Puccini y verismo en estudio, por ejemplo).
Carl Tunner escribió:
-Cuénteme las veces que vió en vivo a Doña Tere y si la vió algún recital (seguro que sí), puede relatarnos su contenido o por lo menos, las propinas.
En vivo la vi dos veces, pero sólo cantó una (en la otra me abrazó por haberle agradado un detalle que le hice lleagr y casi me muero toa entera allí mismo). Todo el concierto fue renacentismo y barroco, de una austeridad impactante y una total carencia de populismo. Los bises fueron de Scarlatti y de no sé quién más, pero del palo. Y ese día comprendí que es eterna.
Carl Tunner escribió:
-Ordene de mayor grado cánico a menor los siguientes cantantes:
Geraint Evans, Kostas Paskalis, John Shaw, Otto Edelmann, José Cura, Richard Van Allan
Lo voy a hacer al revés con su permiso.
Kostas Paskalis era un gato, no un perro.
Otto Edelmann era un perrito dócil (la mayor parte de las veces). En general era un cantante de ópera.
John Shaw prácticamente no era un cantante de ópera. Era sólo un perro.
Richard van Allan era un perro de los que hace caquita en la alfombra.
José Cura es el sabueso de los Baskerville.
Geraint Evans tenía lo peor de todos ellos junto.