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Creo que nunca me había sido tan difícil escribir algo sobre una representación de ópera. Son tantas las emociones que tengo y tan pocos recursos lingüísticos para describirlas que necesitaría tener un asesor más docto que yo en escritura para poder transmitir lo que sentí, lo que aún siento.
No voy a hablar de melodías, no voy a hablar de autores, hasta no voy a hablar de registas más que de refilón. Voy a hablar de una mujer, de un hombre, de un director y de una orquesta.
¿Quién me transmitió más en esas cuatro horas y pico sentado en una butaca del Unter der Linden? Uff, no sé. Cuando pensaba en la orquesta sentía que una maquinaria perfecta pero humana estaba trabajando para dar lo mejor de si mismos. Un empaste fuera de lo común, una matización sublime, una suma de solistas impecable. ¿Y quien gobernaba todo esto? Un argentino de origen judío que se las sabe todas. Que desde hace años está en la cresta de la ola, como pianista, como director, como músico. Y yo comprendí porque. Porque maneja el cotarro como a nadie había visto yo manejar. Hizo su Tristán. No el de Wagner ni el de Furtwängler o Böhm, (mis favoritos). No. Allí aceleró cuando el sentía que a esas notas maravillosas había quedarles más caña, ralentizó cuando decidió que nos diéramos cuenta de cada matiz de un pasaje amoroso. Era como si me dijera, oye tú, bilbilitano, ¿te habías dado cuenta que alguna vez que notas da el arpa en este pasaje? Espera, mira que belleza encierra este pasaje sólo con los violines. Entérate bien que nunca vas a oír algo así. Los bravos para orquesta y director fueron atronadores al final, pero a Baremboim le cayó también algún leve abucheo. Era su versión y lógico que algún purista, algún amante de otra versión, o alguno que se la tenga jurada no le gustara. Lo comprendo. También dice que Miguel Angel es un escultor bruto.
Meier es simplemente lo máximo. Yo no la había visto nunca en directo pero me apabulló, me sobrecogió, me hipnotizó, me enamoró. El zorro de Baremboim ponía la orquesta a toda vela cuando entraba ella en sus pasajes más sonoros pero cual Marta Domínguez ella saltaba por encima de esa barrera y nos daba unos agudos de volverse totalmente loco. ¿Qué como cantó el Liebestod? Yo simplemente sentí que se moría alguien mío, y aunque ya estaba llorando aún se acrecentó mi tristeza por su perdida y mi alegría por ver el amor que alguien sentía. Inconmensurable.
He dejado para el final a Tristán que dicen por ahí que se llama Peter Seiffert. ¿Habéis visto alguna película bélica de esas donde un soldado casi sin fuerzas, después de una lucha encarnizada, desgarradora, agotadora, coge la bandera de su país, y a rastras, peleando cada paso, sube hasta una loma y la planta, para luego morir? Ese fue el Tristán de Seiffert. Meier tiene unas facultades, un poderío que su compatriota no tiene pero a cambio la belleza de su timbre es impresionante. Ya en el primer acto dio mucho. En el dúo del segundo estuvo magistral pero ya algún balazo hacía mella. Juntos estaban cantado los protagonistas cuando él, debido a una escenografía de esas mata-cantantes, perdió pie. Meier lo agarró, le apretó la mano y todo un teatro oyó (aunque las palabras eran las que escribió Wagner y la música la que compuso): tranquilo, aquí estoy yo y tú eres mi héroe, llegarás al final porque yo te amo. Y como llegó: herido, con alguna nota chillando, pero maravilloso, dándolo absolutamente todo, ayudado por ese director que lo llevaba en volandas, por un público que le miraba y le decía: gracias campeón, sólo alguien que los tenga bien puestos es capaz de dar todo lo que lleva dentro y hacernos felices.
¿Qué más voy a contar? ¿los interminables aplausos? ¿los pateos? ¿Qué nunca había visto levantarse a la vez a un teatro cuando salió Meier a saludar? ¿Qué jamás he sentido tanta emoción viendo una obra de arte? Sólo digo que ahora estoy escribiendo esto y tengo los ojos empañados.
Otros que hablen del resto del elenco, yo no puedo seguir. Y perdón por hacer esta crónica tan poco musical y tan emocional, pero es lo que me pedía el cuerpo.
Última edición por Stiffelio el 23 Mar 2010 23:36, editado 2 veces en total
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