Carl Tunner escribió:
Edita Gruberova ha vuelto a demostrar que es un fenómeno vocal de rango histórico. Una fuoriclasse ya legendaria. Una técnica que se acaba, de las que ya no hay. Un estado vocal a los 63 años y medio y tras más de 41 de carrera de difícil parangón. Habría que remontarse a Magda Olivero entre las cantantes femeninas o Don ALfredo Kraus entre los masculinos, para encontrar cantantes que hayan llegado a esa edad y años de carrera en semejante estado vocal.
Claro que hay una lógica decadencia. Algunos sonidos fijos, notas duras, la voz ha perdido armónicos pero ¿Qué mas dá? cuando, como bien dice Le Gouverneur, y ante tanto cantante de ópera de Lilliput, escuchamos una señora voz, colocada, timbradísima que corre que se las pela y llena el teatro, con sonidos percutientes, plenos de pegada, metal y expansión tímbrica. Sostenida, además, por una técnica, un control del aire, de la respiración que le permite realizar lo que le da la gana. Legato, Dobles reguladores, trinos fabulosos (cuando estamos hartos de ver sopranos que cantan repertorio de coloratura y ¡no saben ni trinar!) agudos como lanzas, pichettati, escalas, filati...
Un programón con 5 escenas completas y encima nos regala Linda y Murciélago.
¡Gloria eterna a Doña Edita!
Que así sea. Estoy absolutamente de acuerdo. Sólamente una curiosidad.
Una de las especialidades de la casa, que te deja entre incrédulo y boquiabierto, son los trinos y pasajes estratosféricos atacados a plena voz. En el reciente Devereux de Munich, en esos pasajes enderezaba la espalda, echaba los hombros hacia atrás de una forma muy ostensible y levantaba ligeramente la cabeza adelantando la mandíbula.
Al principio creí que era una manifestación de dignidad de su papel de soberana, pero después casi me convencí que era la forma de liberar totalmente ese instrumento privilegiado.
La pregunta es clara : hacía lo mismo en el concierto ?
Gracias y saludos.