Casa de Asia me ha concedido más tiempo
La Elvira brutal. Realmente el Qui la voce es perfecto para alguien como Gruberova, a media voz, muy bien ligado, muy poco vibrado logrando un toque lejano, alucinado, irreal. Salvo algún golpe de los suyos, fue de una pulcritud, de una delicadeza extremas. Y el Vien diletto alucinante, perfecto en las variaciones (casi casi tan bien como Devia

), coronado por el mejor mib de la noche. Realmente para enmarcar.
El Hamlet no logró hacer olvidar el de Natalie de hace dos años, pero estuvo inesperadamente muy bien (inesperado por edad y momento, no por capacidad, que tiene un Ah vos yeux en su recital en directo en Nightingale precioso). Bastante idiomática, muy contenida, MUY expresiva (los acentos en
jalouse...). El problema es que su voz para subir necesita auparse, digamos, ganar peso y volumen (que es uno de sus rasgos más alucinantes), y entonces los sobreagudos de la escena, escritos para una ultraligera (o alguien con un sobreagudo más homogéneo de presencia, en relación con el resto del registro, no sé si me explico), suenan demasiado. Pero hizo una escena preciosa.
En la primera parte se pueden poner muchas pegas, sobre todo de estilo (aunque también de técnica, como decía: los grupetos del Come Bello y de la Beatrice estaban totalmente descuidados, rozaba la dejadez; el registro grave está
muy entubado...). Pero la segunda fue gloriosa.
La comparación con la otra gran belcantista de la actualidad da la clave para entender muchas cosas. Recordaba cómo Mariella Devia en su Traviata de la Scala sufría para colocar los Giooooir del recitativo antes del Sempre libera, buscando desde el principio el punto de la nota y de la colocación, intentando mantener la limpieza del sonido. Y por eso sufría. La opción de Gruberova la retrata. Se va a la "a" y pega un pepinazo (luego ya ajusta, si se tercia, la nota y la vocal) impresionante, que deja en bragas (con perdón) el sonido que logra Mariella, pero que rompe todos los límites del estilo. Es un ejemplín (no anecdótico, porque como éste se pueden decir muchos), pero a mí me pareció ilustrativo.
Pero en realidad ése es parte de su encanto. Su arrolladora personalidad, que te vence más que te convence, y una voz sencillamente superdotada.