Bel667 escribió:
Bueno, casi parece que la decisión de "partir" hacia Wagner es una dura decisión en la vida.
Bueno, espero vuestros consejos.
Hola Bel667:
No te lo tomes como algo tan trascendental... en efecto: es una música que no se parece en nada a la ópera italiana. Ni falta que le hace a ninguna de las dos. Es cierto que hay quien inicia el camino y se queda en la primera curva.... En Wagner antes de llegar al chalet (imagina que se llama Hans Knappertsbusch) es más que recomendable hacer una escala en algún piso de lujo (imagina que se llama Georg Solti).
Para empezar existe un disco (y si no existiera fácilmente me lo dices y te lo demuestro por correo) que se llama "Introducción al anillo del Nibelungo". Se trata de una grabación del sello Decca (creo en emule records también lo tienen) en la que se explican con extractos sonoros los diferentes "motivos" que componen el anillo. La escucha es un poco tediosa, pero acerca mucho a Wagner.
Una vez estemos cerca la emprendemos con el anillo del propio Solti, ya que el disco anterior está basado en esta grabación.
No es el mejor anillo posible. Tiene muchas trampas sonoras, pero es imprescindible por dos razones: el sonido es excelente y te ofrece la posibilidad de escuchar a las grandes voces Wagnerianas en su semi-decadencia. Cuando ya no puedas vivir sin el anillo, entonces dejas entrar a Hans Knappertsbusch, concretamente su anillo de Bayreuth de 1956. No hay palabras..... Algunas de las voces de Solti están aquí en plenitud.
Si llegas aquí, si te cambia la vida, entonces te miras esta página:
http://www.wagnermania.com/
Y ya no hay marcha atrás. Para entonces te diré que “Las Hadas” “La prohibición de amar” no son tan malas como para merecer semejante olvido.
Si no llegas ahí... pues mira yo no soporto a Strauss, coño, y no pasa nada. Bruto que es uno, pero por otro lado ¿Qué falta le hace a Strauss que yo le escuche?. Supongo que ninguna.
Sólo una cosa más: estarás cierto tiempo en que cuando escuches Rigoletto te vendrá a la cabeza un corro de niños juagando al “el corro de la patata”. Mucho cuidado: conozco muchos Wagnerianos que se convierten en integristas. A mi me pasó en plena digestión de Wagner. Tranquilo, se pasa sólo. Wagner es uno de los más grandes, pero no caigas en la trampa del integrismo Wagneriano. No sólo de Wagner vive el hombre, aunque podría hacerlo una temporada larga....
Saludos y si necesitas algo de mi me lo dices...
Buen viaje