maac escribió:
Esta segunda rerpresentación a la que asistí me dejó mucho más impactado, en sentido positivo, que la primera. Mi opinión sobre la puesta mejoró bastante. Además es una producción que desde arriba -la primera vez estaba en el cuarto piso- pierde bastante perspectiva escénica.
Yo creo que a la Fura le ha perjudicado adjuntar el texto que figura en el programa de mano explicando con pelos y señales su concepción de la obra. El shock de su lectura es difícil de disolver: te temes lo peor, y eso queda un buen tiempo, ahi....

. Y, al fin y al cabo, son explicaciones (algunas de ellas es verdad que muy "marcianas", nunca mejor dicho) que luego, al ver el espectáculo, quedan diluidas y poco concretas (afortunádamente). Es decir: tampoco pasa nada. Incluso -hay que decir- que bastantes de esas ideas quedan absolútamente brillantes. Estoy seguro que muchos espectadores se habrían sentido más satisfechos con el trabajo escénico si no hubiesen leido el texto en cuestión. Ese texto condiciona.
Pero a mí esa intemporalidad que se consigue me encanta, encaja estupéndamente con la idea del compositor que recreó intencionálmente de forma Shakesperiana el texto de Virgilio. Creo que es apropiado "disolver" un tanto los referentes. Tampoco estoy de acuerdo con que el trabajo de la Fura pierda en la segunda parte de la obra, yo recuerdo momentos absolútamenbte memorables, casi diría que los mejores: como el maaaaaaaravilloso dúo de amor flotando junto con los dos semicírculos (¿no es apropiadísimo con esa ingrávida e incandescente música?) ; la, para mí, absolútamente conmovedora despedida de Dido acabando suavemente "engullida" por el semicírculo en forma de concha (os juro que yo ahí me estremecí); o la imponente muerte de esta en la pira con los ordenadores. (por cierto, todas esas escenas con el círculo de denominador común en perfecto desarrollo y variación

).
Y claro que, cuando has visto más, los espectáculos de la Fura tienen conexiones, faltaría más, (a ver si Picasso, o Bach, o Calatrava no las tienen

) pero yo he visto casi todos, y no sé que me pasa pero os juro que no me canso. Símplemente me parecen, variaciones de genialidad. Sincéramente.
Yo todavía continúo impactado con lo que ví el viernes y continúo obsesionado con Les Troyens de la que no paro de escuchar versiones. (Qué gozada esos impactos tan tremendos que te producen determinadas obras en momentos concretos de tu vida ¿verdad?)
Qué!... disfrute!.