toni escribió:
Es de las pocas que no tengo, ni he podido catar( escuchar) hasta la fecha.
Dieskau no me ha convencido. En el aljibe hay que tronar. La voz demasiado blancota y mate, falta de pasta y sin punta arriba. Esas maldiciones se quedan escasitas.Quiere compensar, rebuscando y queriendo hacer "algo nuevo" pero resulta artificioso.
Tengo debilidad por la Jones. Unos medios naturales esplendorosos aunque sin una técnica muy sólida detrás. Cantó bastante Verdi en los sesenta y de manera apreciable. Luego se metió con Brunildas y ELektras y el intrumento se fué quebrando y descontrolándose. En 1970 como Salomé, la voz suena ancha y torrencial, esmaltada, bella, con sonidos restallantes. Nunca fué segura de afinación y hay momentos comprometidos (el do del primer monólogo es puro grito) pero tiene mucha personalidad, un gran talento dramático y una intensidad tremenda. Cómo contrasta cada escena y como lanza esos "Gift mir den kopf des Jokanaann" (perdón porque lo habré escrito mal)
Plena de voltaje y entrega la escena final. Brava
La pude ver en una ocasión en vivo. Una Herodíade en versión concierto enel Palau de la Música de Valencia. La voz más grande que he escuchado en un teatro. Cuando abrió la boca, pegué un respingo en la butaca.
Salomé no fué obra favorita de Böhm dentro del catálogo de su amigo Richard Strauss. La prodigó poco y no consigue los resultados que en otras. La orquesta de la Opera de Hamburgo suena fabulosamente, limpia, refinada con y claridad en las texturas pero falta algo de tensión.
Muchas gracias por su extensa crónica Mr. Tunner.
El bautista es un rol que es muy jodido de cantar.