Mengíbar escribió:
Gino:
¿Qué entendemos por agudo, sólo del Do para arriba? Como usted dice, el squillo se hace especialmente sensible en los tenores a partir de la zona de paso hacia el agudo, es decir, de Mi-Fa en adelante. Ello supone que una voz como, por ejemplo, de la de Domingo, puede tener metal en punta en el Sol, el La natural y el Si bemol, aunque de ahí para arriba se le estrangule claramente. Basta con escucharle cualquiera de sus grabaciones de "Otello" para apreciar un "Esultate" trompetero, squillante, con metal y penetrante. O el "Ernani" de sus primeros años, por poner sólo un ejemplo. Sin haberlo escuchado en vivo en Valencia, pero por referencias de quienes sí lo hicieron, el Cyrano de Domingo, con ser más denso que el de Alagna, no dejó de tener el empuje y el metal que pide una partitura que, no lo olvidemos, en la parte de tenor sólo toca muy tangencial y puntualmente el Si natural.
Con todo, me encanta poder hablar de estas cosas y no de fobias irracionales (como suele ocurrir en estos foros) con personas conocedoras (más que yo, por lo que leo) como usted.
A mí también me encantan las conversaciones bizantinas. Supongo que permiten que pasen por conocimiento lo que es friquismo.
Por zona aguda también entiendo la del paso hacia arriba.
El problema es yo considero que la voz de Domingo siempre tuvo dificultades en esa zona y que nunca tuvo
squillo (no voy a insistir en lo que entiendo por agudo
squillante): cuando no estaban abiertos o encajados en las fosas nasales, los agudos a lo más eran densos y firmes.
Squillante en "Otello" fue en sus buenos momentos del Monaco, que entre muchos defectos tenía la virtud del agudo desahogado (Kraus señalaba que tenían el mismo concepto).
Es de suponer que, aparte de la naturaleza (pues las cavidades de resonancia no se pueden cambiar) esto dependa de la técnica, en concreto de una "posición" o impostación elevadísima, algo que cada vez se ha abandonado más (y no digamos en el caso de Domingo, un ejemplo de registro de pecho explotado al límite). El inenarrable Stephan Zucker tiene un artículo sobre el asunto, a ver si se pude localizar aún en internet.
Le saludo.