don alfonso escribió:
Si personas como denyure gestionaran la opera de oviedo (o qué coño, el Real), personas que saben y disfrutan de la música y conocen un teatro por dentro, otro gallo cantaría... y por la mitad de precio.
don alfonso
Créeme, no tengo alma de gestora. Ya desde pequeña se me daban mal las matemáticas, yo soy más de letras
@lm@viv@ escribió:
denyure...
¡No sabía que te habías hecho de Opera 1011!
Touché
Caro contino, sabe usted mejor que nadie que no me admitirían en dicha asociación, así que es mucho mejor para todos que siga estando del mismo lado que he estado siempre: el mío.
Sí, no me duelen prendas reconocer lo que tienen de interesante sus aportaciones, siempre he pensado que realizar un poco de autocrítica a la gestión actual no les vendría nada mal. Lo que es, es: ni los conciertos "alrededor de" suscitan interés entre los mismos aficionados (¿se abren hilos en este foro al respecto, por ejemplo?), en el teatro se pierde mucho tiempo, aunque sospecho que es un mal extendido por lo que oigo a otras compañeras coristas, la multiplicación de cargos se aprecia a simple vista y la escenografía de Thaïs era como para tirar tomates al creador, no como para comprarla encima.
Ahora bien, mantienen ciertas ideas que se van hacia el extremo contrario: ni la escena no es importante en absoluto como para volver a los tiempos en que el tenor apoyaba su pierna en la roca de cartón piedra y cantaba el aria sin inmutarse. Ni todo lo moderno es malo, aunque no me guste, y eso va tanto por la escenografía como por la elección del repertorio, al igual que no todo lo antiguo por serlo es bueno. Lo digo por las críticas que les he oído hacia títulos que no me parecían que tuvieran mucho de reprochable, como Diálogos de Carmelitas o Rake's progress. Tal vez lo malo no sea programarlos y representarlos bien, sino que el resto del repertorio más "tradicional" (con todas las comillas que se quieran) no se está representando a la misma altura que aquellas.
Eso sin mencionar que muchos de sus representantes tienen vinculación directa con una etapa anterior de la misma directiva de la que tanto se quejan ahora, lo que como mínimo, me despierta dudas razonables en cuanto a sus motivaciones y si realmente pueden considerarse una fuerza renovadora dentro del panorama operístico de nuestra región.
Por lo demás lo dicho, sigo siendo la mercenaria que muchos creen que soy, cogiendo de cada uno lo que me parece mejor pero sin casarme con nadie. Si al fin y al cabo ya se sabe que las contraltos brillamos por nuestra ausencia
