Bueno, pues ya he escuchado el disco. Que el hilo lleva 5 páginas y NADIE ha comentado el cedé.
Es larguísimo. Todo seguido agota. Qué les pasa a las discográficas que parece que tienen que llenar los 80 minutos del cedé para compensar el precio de los discos. Por lo menos no provoca ataques de ansiedad como el de la Chichi.
Todos los topicazos que se os ocurran sobre el canto de Renée y el verismo son ciertos: alejada totalmente de estilo, vocales abiertas guturales, expresividad relamida, italianidad cero... El disco es exactamente lo que uno se podía esperar de él.
Tiene sus puntos buenos, claro. Cuando la Fleming está en la zona aguda está a sus anchas y hace cosas muy bellas. El Tanto amore segreto me parece muy bueno. Y su escena del primer acto de La Rondine está muy bien (suena muy Kiri). Ahora, cuando le toca abordar las grandes frases puccinianas... mejor mirar a otro lado. Su Manon Lescaut es para echarse a correr.
También tiene muchas curiosidades raramente escuchadas, como una españolada llamada Conchita ideal para dragqueens o una escena de Zazà de Leoncavallo que es tremenda: no sabes a quién te dan más ganas de estrangular: si a la Fleming con sus amaneramientos o a la que hace de niña insoportable. A la niña. Es para escucharla.
Sale el Jonas Kaufmann cantando el dúo final de La Rondine, con una voz así a lo bestiajo, todo lo opuesto a la Renée. Y también Arturo Chacón-Cruz haciendo breves intervenciones. En la Fedora casi me da algo, porque canta la Renée y luego de golpe el tenor y no había notado yo el cambio, creía que se me había bajado la soprano a las cavernas.
En fin. El disco no es detestable. Es más que curioso. Tanto como olvidable (de no ser por la Zazà, que me persigue en mis pesadillas y me recuerda la foto de más abajo).
Y, como digo siempre, es ideal para el que tenga ganas de ponerse a lanzar exabruptos.
Se puede encontrar donde todos.
(en el cortinglés, la fnac... ya me entiendes)
