Rupert de Hentzau escribió:
delaforce escribió:
Que obsesión con lo "echar al público del teatro". En todo caso, echarán al público que no le guste, y que hará bien en no comprar entrada, o el famoso abono. Al que le guste, pues acudirá.
Lo primero no es una obsesión, es una evidencia. Lo segundo, es una perogrullada: el que no le guste, que no vaya. ¡Pues vaya solución para un problema!... Y el problema (y usted mismo lo reconoce poco después) es el desequilibrio. No se puede hacer una temporada de ópera, que debe contentar al máximo de públicos y de gustos posibles, virando gran parte de los títulos hacia un período o estilo determinado. Sería como una barca: si ponemos todo el peso por el mismo lado, trabuca. A mí, por ejemplo, me entusiasma el belcanto romántico, pero si en una temporada de diez títulos pusieran tres rossinis, dos donizettis y un mercadante, sería el primero en reconocer que esa temporada está completamente desequilibrada. Si no es tan difícil, hombre. Basta con aplicar un poquito de sentido común, aunque sabemos por experiencia que es el menos común de los sentidos.
Lo primero está lejos de ser "evidencia". Cuando se programe, y según las condiciones en que se publicite, veremos. Hay que buscar nuevos públicos.
Lo segundo le puede parecer perogrullada, pero en realidad es una aplicación de ese poquito de sentido común, que más adelante reclama. Si no le gusta, no vaya. Tan simple como eso. Aunque sabemos por experiencia que es el menos común de los sentidos.
La temporada no está publicada todavía; personalmente creo que todos esos títulos juntos, no sería un buen diseño. Falta de equilibrio, entre otras cosas. Pero hemos pasado años y años de programaciones basadas exclusivamente en el sota, caballo y rey. Que haya una temporada que se desequilibre en otra dirección, pues tampoco pasa nada.