Bueno, con buen rollo y sin ánimo de polémicas encarnecidas que empezamos un estpendo finde de tres días que culminará con La gran Edita Gruberova.
La Varnay, cantar, canta, pero pónganle el "Casta diva" ...

yo creo que eso se refiere ELisir.
Admiro infinitamente a la Varnay pero una sólida técnica no tenía. Era un fenómeno de la naturaleza con una gran intuición, una voz caudalosa y con un metal increíble (agudos como lanzas) y un temperamento desbravado en el que daba siempre el 200% en cada representación.
Incluso tenía su escuelilla de canto un tantito "inconsapevole" que le permitió cantar papales italianos con mucha dignidad (Maria Boccanegra con Warren MET, Lady Macbeth en italiano y alemán) y brillar en Wagner sin berrear, pero ni tenía la morbidez de una Flagstad ni su terciopelo ni cantaba como ella.
Si quieren les pongo a la gran Varnay cantando arias de Forza, Ballo o Simon Boccanegra. Veremos que sus interpretaciones son dignas, no sé si bizarras como dicen, pero el legato, la morbidez, quedan lejos de ser modélicos (creo que a eso se refería Elisir). A continuación, la escuchamos en la narración de Isolda del 53 con el marido a la batuta, ahí sí, ahí sí, se sale, porque en gran parte de las obras de Wagner la potencia y la resistencia, son elementos más importantes que el legato o la blandura y morbidez en la emisión, las medias voces o las regulaciones dinámicas.
De hecho a principio de los 60 la voz estaba ya muy, muy deteriorada.