Samiel escribió:
Tengo la sospecha de que se está votando más el nombre que el resultado concreto de la grabación, y la verdad, si yo me esfuerzo en ser honesto voy a pedir la misma honestidad al respetable. Nadie duda que estamos ante un grandísimo cantante, pero este Max está muy por debajo de los estándares, y merece más infierno que la Lecouvreur de la Sutherland. ¿Por qué le haría esto a su, por otro lado, intachable trayectoria discográfica?
Hehehehehehe...
De modo que ahora el viejuno decrépito resulta ser un "grandísimo cantante" de "intachable carrera discográfica". Pues sí, lo era. Y ojo, yo no venía de jugar la baza nostálgica, pero dado que vd. lo comenta, algo voy a decir.
Cuando se oye en horas tardías a una leyenda del canto, normalmente el pulgar no puede evitar ir hacia arriba. Pero no creo que sea sólo por el honor a lo que fue o significó en otro tiempo, de tal forma que aunque salga y sólo haga tensiones intestinales (modalidad aérea) se le aplaudiría igual (eso ya sería fetichismo, muy libre y muy legítimo, pero debilidad personal más que arte). Rara es la vez donde eso ocurre. Porque cuando alguien es, realmente, un grande del canto, la veteranía, el oficio, suelen conllevar una inquebrantable musicalidad, una comprensión de lo que significa la música, una capacidad de embrujo que es
actual, pese a lo mermado de las facultades, y no meramente
conmemorativo. Eso es lo que yo creo que ocurre aquí. La voz no es la que fue (aunque atlética, la verdad, nunca lo fue), pero ¿y todo lo demás? ¿Y esa forma de decir, de buscar, de acentuar, de revelar, esa dicción -¡EN ALEMÁN! casi a flor de labios, esa profundidad de discurso?
No sé si la gente está votando su salvación por nostalgia pero no tiene por qué. Esa aria, en sí, se basta y se sobra para redimir al acusado.
Por cierto, no me mola nada su equiparación entre el término Eremita y los que son como yo. Yo soy yo mismo mismamente. Lo de Eremita es coyuntural, lo hago para pagarme los estudios.