b escribió:
Gino escribió:
Efectivamente, esa sección central del Monólogo es fascinante por la introversión de las medias voces y el afán humanizador del acento. Quedan muy lejos los protagonistas tremebundos que pasan por esta Plegaria sin diferenciarla de su entorno.
Sin embargo, es en esas secciones extremas donde la cosa no la veo nada clara. La escritura le resulta muy pesante a van Dam y como "reinvención" de Bassbariton no convence. (Como tampoco la de DFD en este papel)
De acuerdo en amonestar a Karajan (yo casi le daría la roja) ¿Cómo se puede plantear un Wagner con una voz y concepto líricos y basar un acompañamiento en las toneladas de sonido? (Ojo, que el balance de la grabación tiene también tela) En fin.
Hay que decir que el entorno mayista vapulea este registro, pero tampoco ha sido capaz de reconocer sus valores. (Hay que odiar a Karajan)
Es verdad que el balance de la grabación es nefasto, pero no se puede priorizar las apoyos del metal sobre la chicha, eso es típico del Karajan "surround"
Un ejemplo muy clarito son las escalas cromaticas de la cuerda que aparecen diluidas y mates, y no como los canalizadores que deben ser. De esa forma las transiciones se desdibujan.
Yo no le doy tarjeta roja porque luego el "jefe" también tiene las de cal. Símplemente cómo mima a Van Dam en esa plegaria ya vale mucho la pena.
Pero para mí ese Wagner tan de plástico aleja al oyente de lo que debería ser la auténtica concepción Wagneriana. Yo todavía espero una auténtica y verdadera reinvención historicista de la obra wagneriana. Es complicado y tardará, pero tendrá que llegar.
Me he repasado el monólogo de Van Dam y, a pesar que me ha retumbado la casa con los metales de la FIlarmónica de Berlín y puede que mañana el los vecinos de alrededor me digas cuatro cosas... estoy de acuerdo con lo que expuesto por Gino y B. Fantástica, profunda, matizada, creación de Don Jose. Nada más que añadir a lo impecablemente expresado por ellos.
Sólo hay una duda más a debatir, la "viabilidad" de esta interpretación en teatro. Con una voz de mucho menos peso específico que los "habituales" Uhde, Hotter, London, Stewart, Estes.... una orquestación tan densa y lo que suenan las orquestas hoy día. Añadiendo además, como comentaba en otro hilo, la falta de directores que se apiaden del que sube al escenario...
Al fin al cabo Karajan, a pesar de esa obsesión por el sonido apabullante de su última etapa (y los manierismos de la misma), siempre acompañó a las voces, fué un amante del canto italiano y consiguió que voces más líricas afrontaran repertorio más pesado...
PD: A Kraus le ofreció Pèlleas
