delaforce escribió:
En mi opinión, contraria a la suya, programar óperas de Verdi o Wagner no es ningún acontecimiento cultural, sino una parte más de la temporada de ópera en cualquier teatro.
Caso distinto es potenciar la creación de nuevas óperas, o recuperar repertorio, o hacer un ciclo de ópera checa más allá de Janacek. En definitiva, lo excepcional. Una tetralogía o el "tutto Verdi" no cualifican en ese terreno.
marques, programar
Rigoletto aunque lo cante Juanita Reina no tiene ningún merito. esta ópera y otras se programa incluso demasiado, a costa de las condiciones de los cantantes en muchas ocasiones.
Programar Tannhauser no tiene ningún mérito porque se hace con relativa facilidad en cualquier teatro cercano a mi bolsillo.
Programar un ciclo completo de la tetralogía es excepcional y más aun en una producción propia del teatro (en este caso, el de Valencia). De hecho, sin tener el dto exacto, ?cuantas décadas hace que no se escucha en españa la tetralogía en estas condiciones? ¿Seis?
Programar con cabeza y criterio es acercarse a lo contemporáneo, a lo olvidado, a lo ignoto (sea del tiempo que sea).
Es solo mi opinión.