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Elegí la segunda opción, solo a veces me digno ir a ver alguna nueva, en general soy bastante clásica en mis gustos, aunque no reniego de los cambios ni creo que se traicione a un compositor al representar su obra de manera novedosa. Pero ¿a partir de que año las consideramos nuevas? ¿1950?
Me he perdido de ver varias que se estrenaron en Buenos Aires por falta de interés: María de Buenos Aires, del argentino Astor Piazzola -creo que este año fue estrenada en L’Auditori de Torrent en Valencia-, La Ciudad ausente de Gerardo Gandini –argentino-, que se estrenó en 1995 y en 1997, Liederkreis del mismo compositor, estrenada en el 2000 en el Colón, Don Juan del compositor argentino Juan C. Zorzi estrenada en 1998, Saverio el Cruel del argentino Fernando González Casellas, basada en la obra de Roberto Artl -estrenada en el Colón en 1996-, Proserpina y el extranjero (Proserpina e lo straniero) del compositor argentino Juan J. Castrode 1952 que la dieron en 1994, en 1993 estrenaron Guayaquil del compositor argentino Mario Perusso, Help, Help, the Globolinks, de Gian Carlo Menotti, 1968, representada en Buenos Aires en 1987 y 1993.
En cambio sí fui a ver El consul de 1950, de Gian-Carlo Menotti, y no me gustó demasiado. A veces concurro al CETC (Centro Experimental del Teatro Colón) para ver cosas nuevas. Recuerdo una vez, en 1997 que fui a ver El Cimarron, de Hanz Werner Henze, 1970 y no me gustó nada. En realidad todavía no he visto una nueva que me guste, pero puede ser que mi oído no esté preparado para ellas, y que a las futuras generaciones les parezca una maravilla lo que hoy yo no entiendo.
La rusa El Pintor y las cuatro niñas, ópera rusa de Edison Denisov, con libreto de Pablo Picasso de 1986 se dio acá en 1996, y Europera V, del compositor americano John Cage, de 1991 la estrenaron acá en 1995.
También en 1995 se estrenó la Oscuridad de la Razón, del compositor argentino Pompeyo Camps. Este año se estrena en el Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires la primera ópera en lengua mapuche, Wallontu Mapu" (Cosmos), la ópera de cámara experimental del compositor argentino Oliverio H. Duhalde que aúna música étnica, europea y electrónica.
Generalmente no me tienta ir porque pienso que tengo poco tiempo para poder ver todas las que sí me gustan. Es lo mismo que les digo a algunos amigos que me insisten en que escuche pop, y a mi no me gusta: que mi vida es corta y todavía tengo muchas óperas que me gustan por escuchar, no puedo perder el tiempo escuchando cosas que no me interesan.
Sin embargo….a veces pienso que soy muy cerrada y que debería abrirme un poco a conocer obras mas nuevas.
Las obras anteriores a 1950 no las considero contemporáneas, y si hay muchas que me gustan del siglo XX:
La ciudad muerta, de Erich W Korngold, 1920, (la ví en 1999), Lulu, 1937, de Alban Berg, El castillo de Barba Azul (Kékszakállu herceg vára) de Bela Bartók de 1918 (presentada en el Colón en 2002), Katerina Izmaylova (Catalina Ismailova-Lady Macbeth del distrito de Mzensk) de Dimitry Shostakovich (presentada en el Colón en 2001), La carrera del libertino de Igor Stravinsky de 1951, me gustó mucho El Emperador de Atlántida o La muerte abdica, la ópera de cámara de Viktor Ullmann, compuesta en 1943 en un campo de concentración nazi que fue prohibida en su momento ya que la inspección alemana notó la semejanza entre el Kaiser Overalle ("sobre todos") y su propio jefe, estrenada en Buenos Aires en 2003, me encantó, pero yo diría que ya no es nueva. El Amor por tres naranjas, de Sergey Prokofiev,1921, me encantó cuando la ví en el Colón en 1998. Juana de Arco, de Arthur Honegger, 1938 (representada acá en el 2000 y 2002). Wozzeck de Alban Berg, de 1925, me parece un plomo. Renard (Baika) de Stravinsky, 1922, cuyos personajes son un gallo, un zorro, un gato y un carnero, representada en 1996.
La Nariz, 1930, de Dimitry Shostakovich, basada en una obra de Gogol. La ví en 1994 y 1996 y me divirtió muchísimo.
En 1994 dieron La Vida con un idiota, del compositor ruso Alfred Schnittke, son obras que me encantan.
Jalu
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