Para quien quiera, los comentarios que había prometido sobre Ciofi y Albelo
Como decía antes,
Albelo no es perfecto, pero aspira a la perfección. Y es el único tenor de hoy que lo hace. Se le cayó un momento la afinación en el primer acto, y en su gran escena del tercero el pasaje parecía más descubierto, demasiado al límite, con la emisión bastante temblorosa (la impresión es que le faltaba apoyo). Estoy convencido de que él, un estilista amante de la técnica, conoce perfectamente sus fallos y sabrá cómo atacarlos (o verá si le compensa seguir así a cambio de otras cosas). Pero dicho esto, el resto es un continuo recital de soñar cantando, de pulir cada detalle. Antológico en E il sol dell'anima, preciosos los detalles dinámicos de La donna è mobile, convertida en su voz en un apasionante juego técnico, brutal en el cuarteto... Y para despedirse, un impresionante, largo y perfectamente ejecutado filado en el si bemol (perdón, si natural) que cierra su intervención fuera de escena. ¿Quién tiene hoy los huevos de filar así y encima la técnica se lo permite? Un TENOR.
Y
Ciofi demostró que a parte de ser una verdadera experiencia en directo (era mi primera vez y realmente comprendí los comentarios de tanta gente que me había dicho lo "especial" que es oirla en directo), es una belcantista maravillosa. Con sus defectos por todos conocidos, justita en el agudo y el grave, con algún momento asomada al abismo... Pero luego su interpretación es una excitación continua. Un fraseo perfecto, lleno de intención, nunca improvisado. Una voz que lo llena todo, plenísima en el centro, resonante, rica y que comunica al instante. Y una técnica impresionante: unos filados extraordinarios (qué maravilla el addio a Rigoletto en el II Acto, verdaderamente escalofriante), una riqueza de matices apabullante. Muy bien el Caro Nome, brutal el Tutte le feste y su parte del cuarteto, y un final para el que se me han acabado los adjetivos.