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Chic@s, fuí a ver este Rigoletto desde el 28 de Mayo y dije que si nadie más lo hacía, haría alguna croniquilla, pero entre esperar a ver si Ashton o Punkititi o alguien más lo hacía y entre que me agarraron las prisas con los trabajos y exámenes de fin de semestre, hasta ahora me animo a escribir algo.
No soy buena escribiendo crónicas y creo que las (en el mejor de los casos) modestas producciones que se hacen en México tal vez no tengan mucho interés para los amigos del otros países, pero más que nada lo quiero hacer para:
1) que l@s amig@s que sí vieron esta producción hagan algún comentario 2) Para comentarles un poco sobre nuestra soprano mexicana ganadora del Operalia 2008, anteriormente conocida como Maria Katzarava y que ahora -solo Dios sabe porque razones- se hace llamar María Alejandres. Ella es una de nuestras promesas y sé que empieza a construirse una carrera internacional, entonces quiero que por favor recuerden su nombre por si se dá la ocasión de verla y escucharla por aquellos rumbos.
Elenco: Genaro Sulvaran (Rigoletto), María Alejandres (Gilda), Arturo Chacón-Cruz (Duca), Rosendo Flores (Sparafucile), Encarnación Vázquez (Maddalena), Guillermo Ruiz (Monterone), Roberto Aznar (Marullo), Luis Alberto Sánchez (Borsa), Helena Pata (Giovanna), Marcela Chacón (Condesa de Ceprano), Arturo Lopez Castillo (Conde de Ceprano), Lourdes Beltrán (paje), Martin Luna (ujier). Orquesta y coro del Palacio de Bellas Artes. Director Musical: Luis Fernando-Malheiro.
El Teatro de la Ciudad "Esperanza Iris", pequeño y muy mono pero con mala acústica, la orquesta sonaba un poco -UN POCO- mejor dirigida que la vez pasada con el "Don Giovanni" dirigida por Phillip Pickett que estuvo fatal. O sea, no es gran halago.
La puesta en escena, según el programa de mano estuvo ubicada en los años 50's, pero como la obra comienza con el baile de disfraces en el palacio del Duca hubo un revoltijo de vestuario en el que el Duque y algunos cortesanos parecían "pachucos" (con trajes tipo zoot suit), algunos salieron con "smoking" o "tuxedo" y otros y otras con trajes renacentistas... en fin...
La escenografia, la iluminación y la dirección escenica... para llorar... pobreza de recursos y pobreza de creatividad e inteligencia, pésima dirección de las escenas donde aparecen los coros y los figurantes porque se veían amontonados y mal organizados. Las escenas de la fiesta en el palacio del Duca quisieron ser atrevidas, agresivas, y eróticas pero a mi me parecieron de mal gusto. Y que conste que las escenas no fueron tan "fuertes" ni sexuales como en el pasado "Don Giovanni" que tanto escandalizaron a nuestro amigo Enrico (con los desnudos femeninos y masculinos y las escenas eroticas un poco subidas de tono) pero que a mi si me gustaron porque se veían estéticas, bien ensayadas, bien interpretadas, bien dirigidas pues. En cambio en este Rigoletto lo erótico y sensual de la orgia del Duca se limitó a 2 figurantas (no demasiado guapas por cierto) brincoteando por ahí con los pechos al aire y bastantes manoseos de todos contra todos. Se vió feo y vulgar.
Gilda vestida de blanco en su "alcoba" hecha de rejas o malla metálica daba la impresión de ser una paloma encerrada en una minúscula jaulita de pájaros. La idea no era mala del todo, pero el espacio era tan pequeño que los cantantes apenas si se podían mover ya que prácticamente todo el acto transcurrió ahí y me parece que no dejó mucho márgen para el lucimiento histrionico durante los duetos Rigoletto-Gilda y Gilda-Duca. Las escenas de la casucha de Maddalena y Sparacifule algo mejor logradas, en lo escénico y escenográfico, pero nada mas. Resultado: una puesta en escena bastante fea que espero en Dios haya sido la ultima vez que la vemos y no vaya a tener por ahi algun "revival" o "reposición" en años venideros.
Ahora vamos a los cantantes: El Rigoletto apenas dentro de lo aceptable, aunque el baritono Genaro Sulvarán es un barítono de buena voz que en años pasados nos brindò buenas funciones en diversos papeles, esta vez se notò que el Rigoletto le costó muchísimo trabajo; sus escenas dramáticas no tuvieron "garra", su voz se oyó dèbil y opaca. A mi me dió la impresión de que el papel le quedó grande y que de hecho èl estaba bastante asustado y "cortado"; si a eso le agregamos que la soprano "se lo comió" escenica y vocalmente en los duetos, pues...
El Duca fue interpretado por el tenor Arturo Chacón Cruz quien posee una voz fresca y juvenil con un timbre muy bonito, buenos agudos, buen volúmen, buen legato, musicalidad... aunque tal vez aún esta algo verde para interpretar al Duca, tanto en lo vocal como en lo actoral, no sé, como que le faltaba malicia o experiencia para sacarle más jugo al papel. Físicamente feo no es, aunque si un poco bajito y como que está muy tiernito o es tímido; no logró hacernos creer que era el Duca pervertido, libertino, tirano, mentiroso, violador, cínico etc, que siempre estamos esperando. De hecho, aquí entre nos... me pareció a mi que en algunas escenas de cachondeo con la Maddalena se vía más apenado o incómodo que "agasajado" (Y eso que la mezzo, aunque mayor de edad que él, no es gorda ni fea). En ese sentido -el actoral- este tenor me recordó un poco a nuestro "niño" JDF que en su Duca más bien parecía un "junior reventado" o sea un adolescente juerguista que un monstruo enfermo de poder y lujuria. Ok, no me quejo de este tenor, a pesar de sus inseguridades y su inexperiencia facultades no le faltan y si bien su "questa o quella" fue apenas correcta, mejoró bastante a partir del dueto con Gilda y fue grato oirle el "possente amor mi chiama" y obviamente "la donna e mobile" que todos estaban esperando. Creo que en un futuro cercano, si se cuida y sigue estudiando, será un tenor bastante destacado.
Y ahora comentar lo mejor de la función, o sea la soprano María Alejandres quien fue la triunfadora de la noche con su voz bellísima, su talento y el trabajo arduo y serio que se nota en su interpretación de una Gilda angelical que nos embelesó y enterneció con su "Caro nome" y que en sus numeros con otros cantantes siempre destacó por la pureza y potencia de su timbre y su emisión, sus bellos y valientes agudos, la dulzura de su interpretación canora y actoral y el sentimiento que logró comunicar a todo el teatro que le brindó el mayor aplauso de la noche.
Fue la primera vez que yo oía en vivo a esta soprano y aún con la mala acustica, con la orquesta mediocre, con la puesta en escena insufrible y el resto del elenco cumplidor pero no brillante, ella hizo que todo eso pasara a segundo término y valiera la pena haber ido esa noche al teatro. Fue mágico, se los juro. No se mucho, pero la belleza y la emoción que logró transmitirnos no necesita explicaciones y estoy segura de que ella triunfará igual y aún más ante público conocedor y exigente. ¡Ah, como quisiera poder oìrla cuando debute en Covent Garden el año próximo!
La Maddalena y el Sparacifule... ambos son cantantes con ya una buena trayectoria, experimentados, solventes, profesionales...aunque mejor estuvo el bajo Rosendo Flores que la mezzo Encarnacion Vazquez. La verdad es que no puse mucha atención a los demas solistas, creo que simplemente hicieron bien su parte y ya, pero el coro ni eso, estuvo fatal.
Ir a la Opera en mi ciudad en los ultimos años se está volviendo algo casi doloroso... dan ganas de llorar de ver lo bajo que hemos caído en este arte; pensar que alguna vez cantaron aquí la Callas, Del Monaco, Corelli, Di Stefano y tantos y tantos y ahora... ¿Porque seguimos llendo a la Opera entonces? Porque sabemos que aquí falta todo lo material y tenemos en contra el burocratismo y la mediocridad, pero en cambio tenemos talento a raudales en cada generación de jóvenes artistas que sale de las escuelas y los conservatorios y que si les damos la oportunidad, pueden llegar a brillar para deleite nuestro y del mundo.
Si vieran como cada que voy a la opera tengo la ingenua esperanza de que en algún momento veré el surgimiento de otro Ramon Vargas, otro Villazón (por favor, ahòrrenme los comentarios maliciosos, ustedes no saben la maravilla, el milagro que fue oir a Rolando en sus primeros papeles estelares en Bellas Artes) otro Araiza, otra Graciela de los Angeles (una soprano talentosisima que abandonó su carrera para ingresar a un convento) por hablar tan solo de los cantantes que he oído yo en vivo, sin contar con las grandes leyendas del pasado como Irma Gonzalez o Gilda Cruz Romo o Ernestina Garfias.
Y pues ya, esto ya me quedó larguísimo, lamentablemente la concisión no está entre mis virtudes, espero que alguien haya llegado hasta el final de este post sin dormirse y que me pudiera regalar algun comentario.
Saludos Dilettante
_________________ "Escuche a los hijos de la noche... ¡que hermosa música hacen!"
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