Peter Quint escribió:
Tuve un profesor que decía que "en el mundo de hoy, el reto es estar informado pese a la sobreinformación".
Con la ópera me pasa algo así. Creo que muchos hemos seguido la secuencia vinilo - cassette - cassette grabado a mano - CD - CD copiado - eMule - CD de track - CD de datos - DVD de datos - rapidshare, verdes praderas y blogosfera - iPod - Tera exterior (todo en unos 20 años). Controlé lo que tenía hasta mis primeras 2000 grabaciones aprox. de óperas completas; luego ya, me he perdido. Y paradójicamente, en los primeros tiempos de la macroavalancha, es cuando más solo y aislado me sentía sobre qué escuchar. Si tienes dos o tres óperas en la cola para escuchar, eliges y escuchas alguna; si tienes 40 ó 50, no eliges y no escuchas.
Por eso, creo que es conveniente buscar alguna forma de que la afición no quede tiranizada por la rapidez y el coleccionismo de internet. A mí me han funcionado muy bien, grosso modo, las siguientes reglas (que planteo de forma muy orientativa):
-Siempre hay óperas por descubrir que nos pueden ir mucho. No tienen por qué ser las más conocidas ni las más admiradas.
-La ópera es la afición, el meta es su complemento. No al revés.
-Ante la inmensidad, lo concreto. Ante un título nuevo, una versión. O dos. Ya habrá tiempo para oírlas todas, si de verdad nos entusiasma.
-Que el coleccionismo no lleve nunca a pensar más en la música que no se tiene que en TODA la que se tiene.
-Y sobre todo, oír ópera es disfrutar, no es hacer deberes. La autoexigencia intelectual puede ser una forma interesantísima de aprender, pero tiene que estar compensada con el placer "emocional" que proporciona. Muchos fuimos niños la primera vez que escuchamos ópera; pues bien, ese niño también tiene que seguir pasándolo bien con una afición que conoció mucho antes que el adulto que vino después.
Gracias por los consejos, macho
Yo tengo esa sobreinformación que tu dices... Hasta he pensado en publicar lo que tengo y que me digais qué tengo que borrar.
Ahora, que también te digo que sabiendo lo que he pirateao yo y tengo 1100; tú con el doble te has debio que cepillar a ramoncín, peaso finstro.