Mister Scorpio escribió:
No quiero ser pesado, jeje, pero mira otra vez el texto del final del ocaso. Los guibichungos no mueren, y el Rin sólo se desborda para que las ondinas recuperen el Oro. El incendio afecta sólo al Walhall, y los guibichundos contemplan el incendio de la sala de los dioses. Cae el telón y el motivo de la "redención por el amor" cierra la obra, dejando (entre otras cosas) una rendija de esperanza a esta Humanidad que, a partir de ese momento, deberá caminar sola, siguiendo sus propios pasos, entre la tentación del restaurado oro y el amenazante odio del superviviente Alberich...
Pues parece que usted al final tiene razón:
(Woglinde y Wellgunde enlazando
sus brazos alrededor del cuello
de Hagen, lo conducen, nadando
hasta las profundidades del río.
Flosshilde, nadando delante de
las otras hacia el foro,
completamente llena de alegría
sostiene triunfalmente en alto
el anillo recuperado. A lo lejos,
a través de la capa de nubes,
se aprecia con creciente claridad
un resplandor de fuego. Iluminadas
por este resplandor, se observa
a las tres hijas del Rin jugando
alegremente con el anillo y
nadando en corro sobre las
aguas, ahora más calmadas,
del Rin que se retira poco a
poco a su lecho. Desde las
ruinas del palacio que se ha
derrumbado, hombre y mujeres
observan, cómo las llamas se
elevan hacia el cielo. Cuando
estas brillan con la más intensa
claridad, se ve en el cielo el
Wahalla, donde dioses y héroes,
reunidos, están sentados según la
narración de Waltraute en el
primer acto. Las llamas van lamiendo
paulatinamente la sala de los
dioses. Cuando estos están
cubiertos totalmente por el fuego,
cae el telón)

Claro está, que si yo montara el Anillo me gustaría más arrasar con todo, jaja. Tampoco quedaría vivo el público, porque empezaría a lanzar agua hacia las butacas y quemaría el teatro con todo el mundo adentro.