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Verdi: Don Carlos (Milanese version in four acts)
> Nikolai Ghiaurov (Filippo II)
> Plácido Domingo (Don Carlo)
> Piero Cappuccilli (Rodrigo)
> Mirella Freni (Elisabetta)
> Christa Ludwig (La principessa Eboli)
> Georg Crasnaru (Il grande inquisitore)
> José van Dam (Un frate)
> Gabrielle Fuchs (Tebaldo)
> Giorgio Stendoro (Il conte di Lerma)
> Robert Kerns (Un araldo)
> Anna Tomova-Sintov (Una voce dal cielo)
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> Chorus of the Vienna State Opera
> Gesellschaft der Musikfreunde Wien
> Wiener Philharmoniker
> Conductor: Herbert von Karajan
Pues he acabado de escucharlo.
No se puede decir mucho de la dirección orquestal de Karajan, puesto que la orquesta suena normalmente lejana y "dispersa" y a veces estruendosa ("Dio che nell'alma") Sí se alcanza a apreciar la "tinta" dramática del dúo Posa-Felipe y el estupendo preludio de la gran escena de Elisabetta.
En cambio se puede hablar, y mucho, de su trabajo con los cantantes, un nuevo ejemplo de la "liricizzazione" verdiana que llevó a cabo en los 70. Principalmente se nota en Cappuccilli y Ghiaurov. Sobre todo en Cappucilli, que ya sonaba áspero y abierto en el agudo, pero que encuentra un fraseo de extrema morbidez y una expresión poética y nobilísima en "Carlo, che sol" y "Per me giunto", cantadas a media voz de principio a fin y ofrece un verdadero hallazgo en "Sia benedetto Iddio" (que casi siempre se escucha voceada) Un Posa que es un verdadero caballero, excepto por un par de gigionate marca de la casa.
Ghiaurov, ya al inicio del declive, es casi siempre estentóreo en las escenas "públicas", donde lleva el registro de pecho a tesituras demasiado elevadas y de vez en cuando suena pelín ventrílocuo. Sin embargo en "Ella giammai" casi sería ideal por la fluidez de la media voz y el recogimiento expresivo.
Domingo decepciona para tratarse de su época "pre-Otelo" (1975). Suave y romántico cuando se frasea con lirismo en el centro (brillante en el dúo con Elisabetta) en cuanto la tesitura y la expresión se hacen dramáticas, sonidos abiertos y nasales a tutiplén, oscilaciones en la emisión que delatan la fatiga derivada de la respiración clavicular (el trío con Posa y éboli) y expresión genérica verista. Un tenor lírico corto metido en una tarea demasiado pesante, pero dotado de una resistencia única.
Ludwig se muestra en forma justita (de hecho daría la espantá el resto de funciones). La emisión parece algo descontrolada, con el vibrato incómodo y el registro agudo muy exigido.
A Freni le faltaban algo de pasta en la zona media - el papel tiene una tesitura casi de mezzo - y las grandes frases piden un metal más penetrante, menos dulce. Pero canta siempre con una voz redonda, nítida y brillante, sin trucos. Junto a Karajan, crea un mundo expresivo riquísimo, empezando por un fraseo magistral, con un arco dinámico que poco tiene que envidiar a Caballé ("Non pianger, mia compagna"). En el último dúo (¿por qué lo cortarían?) el personaje se transfigura en un canto de belleza casi angelical.
Crasnaru es un Inquisidor lamentable, de sonido abierto y siempre descuadrado. Van Dam sería un capricho de von Karajan como Monje,pero está más que bien.
_________________ Il barone fu ferito, però migliora
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