Los Maestros Cantores de Claus Guth, Sueño de una Noche de Verano
Algunas fotos
Tercer acto. Eva a la izquierda, los Maestros al fondo.
Tercer acto. Walther narra a Sachs su sueño.
Como ya he dicho, la puesta en escena de Claus Guth para Maestros Cantores, con escenografía y vestuario de Christian Schmidt, me gustó mucho, me pareció inteligente y coherente. Como sabeis, Maestros es una de mis óperas de cabecera, y le he dado muchas vueltas a su significado y relaciones, y me gusta que una puesta en escena saque a la luz un determinado planteamiento de la obra, como tiene que hacer cualquier puesta en escena que se precie
Presupuestos para entender la puesta en escena:
-Carácter germánico: Como todos sabemos, en Alemania, desde principios de siglo, ha venido desarrollándose una corriente de puestas en escena de carácter cerebral, esto es, invitando al espectador a reflexionar sobre aspectos concretos de la obra y sus planteamientos. No se trata de una puesta en escena, esta de Maestros, que busque la belleza estética, sino hacernos pensar.
-Referencias a otras obras: Como se dice en el libreto (no me lo estoy inventando yo), la puesta en escena de Guth tiene muy presente la idea del Sueño de una noche de Verano de Shakespeare para el segundo acto, lo cual es evidente a cualquiera cuando ve a un señor con una cabeza de burro (en mi caso, no compré el libreto hasta después del segundo acto, con lo cual mi asociación de ideas fue espontánea, luego confirmada por el libreto).
Una vez tenido esto en cuenta, empecemos
La
estructura general de la escenografía podeis verla en las fotos: Una estructura blanca y aséptica con dos elementos básicos: una silla y una mesa gigantes, que sirve de podio para Walther, de reclinatorio para Eva en el primer acto etc... En el fondo hay una
pantalla, uno de los grandes aciertos de la puesta en escena, sobre la cual se realizan una serie de proyecciones:
-Cuando
David explica los tonos, aparece detras esquemas de los mismos
-Cuando
Kothner lee las reglas, aparecen estas explicadas detrás mediante esquemas
-Cuando
Beckmesser anota los fallos, hay una cámara que le apunta a sus manos y en la pantalla podemos ver como toma nota de los fallos.
-Cuando
Walther narra su fracaso a Eva, la pantalla proyecta el símbolo de los Maestros cantores y sus reglas, que mientras habla Walther, se deforman.
-Durante el monólogo de
Sachs del final, la pantalla refleja una cuadrícula, que ya veremos que significa
Como veis, todo tiene su sentido y su explicación.
El segundo acto es sin duda el más polémico, pero a mi me pareció muy bien realizado. Guth, como se nos dice en el libreto, parte de la idea principal de que estamos en
la Noche de San Juan, noche de resurgimiento de ritos y fiestas paganas. Y, a la vez, es una noche de verano, donde se puede soñar e imaginar lo que quiera. Lo que Guth pone de manifiesto con las cabezas de animales es eso mismo, la mezcla entre la referencia a Shakespeare y el reflejo de como en la sociedad de Nuremberg puede aflorar ese paganismo latente a través del
Wahn, para derivar en un tumulto final, convertido en auténtica fiesta pagana, donde hasta la castración del
outsider (Beckmesser) está permitida.
Pero luego en el tercer acto: ¡Volvemos a la vida normal! ¡Nada ha pasado!,
todo ha sido ILUSIÓN, WAHN, SUEÑO de una noche de verano. ¿Tiene o no tiene sentido?.
En la escena final, siempre hay dos opciones: O Sachs tiene razón, o no. En el caso de Guth, no la tiene. Walther, que va a aceptar la condición de Maestro, no la rechaza por voluntad propia, sino que es Eva la que le hace señas para que la rechace, con gran violencia (ella ha vivido en ese mundo y no desear seguir). En la arenga de Sachs, él, los maestros y el pueblo de Nuremberg, que portan unas casitas de carton blanco, las juntan y ¿qué tenemos?
UNA VALLA, una valla blanca, que, unida a la proyección de la cuadrícula, simboliza el cerrado mundo de los Maestros, con sus reglas y sus métodos (me pareció un detalle genial). De esa valla escapan felices, Walther y Eva. De nuevo, todo tiene sentido.
Algunos
detalles adicionales interesantes: La utilización de muñecos que simbolizan a los personajes; la excelente dirección de actores (creando un carácter y una forma de ser para cada Maestro); la creación de todo un mundo de los Maestros, con sus símbolos corporativos etc...; la explicitación de la relación entre Eva y Sachs (éste la besa en su momento de crisis del tercer acto) etc...
En resumen, una puesta en escena muy interesante, pensada, coherente y con sentido. Otra cosa es que nos pueda gustar más o menos el planteamiento, pero lo que está claro es que no está hecha a la buena de Dios, sino que Guth pretende plantearnos muchas de las cosas que están ocultas en Maestros, especialmente en el segundo acto, que me parece, sin duda, el mejor. Y esta producción, la mejor de Maestros que he visto, si exceptuamos la de Lehnhoff para Zurich.ç
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