Sobre la pregunta de Mozard,la contestaré partiendo del siguiente principio: Si JD desapareciese hoy, ¿Sería su contribución a la lírica digna de pasar a la historia? La respuesta, para mi, es que sí.
mariodelmonaco escribió:
Creo que tú puedes abrir todos los que quieras, sobre JD o sobre los temas que te apetezcan, ¿no?
Il frate escribió:
...no lo creo aun a la altura de los más grandes (ni en general, ni en su repertorio)...Habrá que ver como se comporta en papeles más exigentes como el futuro Duca
Bufff...desde luego en lo que no es su repertorio, estoy de acuerdo, ahora que, claro, no sé quien ha sido bueno en lo que no era su repertorio.
Más exigentes, en qué sentido.
_Annio_ escribió:
...creo que estamos exagerando con este chico. Vale que ahora es excepcional EN ROSSINI Y SOLO EN ROSSINI y bueno en todo lo demás (personalmente para el belcanto sigo prefiriendo un Bros) pero veremos si es capaz de mantener este nivel por muchos años, y ampliar un poco su repertorio con éxito. Entonces y solo entonces podremos hablar de tenor para la historia. Y que conste que me gusta Flórez...
Bueno, vamos progresando, ahora ya parece incontestable en Rossini. Menos mal que Bros no le supera también en la obra del pesarés. Su repertorio se amplia constantemente, este año ha debutado Elisir. Ahora si para tenerle en cuenta tiene que cantar lo que le guste a cada uno, no sólo se le desprecia a él, sino, también, a los compositores a los que ahora interpreta. Tampoco hace falta que cada vez que Ud. crítique o dé su opinión sobre JD tenga que decir que le gusta, que ya lo sabemos.
Alcubierre escribió:
Creo que ha sido un recital muy satisfactorio y muy generoso. Y eso si, hay que contextualizarlo, es un recital de Lied en el que la protagonista es la "canción" a secas... y creo que estuvo a la altura. Estructurada en canciones de Manuel García, Bellini, canciones peruanas, francesas (Bizet, Fauré y Massenet) e italianas. La parte que más gustó fue la francesa, ahí yo creo que sacó muchisimo partido a las canciones... El público parecía frío y un poco "cabreado" dado los fallos técnicos del Teatro de la Zarzuela que dejaron en penumbra al pianista y al tenor y a la platea hartita de caloooooor.
Pero con las propinas llegó el delirio...
Es lógico que el público prefiera lo que más conoce, pero todo el recital fue maravilloso (este jueves a las 20,00 en Radio Clásica lo emiten) Maravilla de las maravillas fue la última canción de la primera parte, "La ricordanza" de Bellini, sobre temas de I Puritani, que tras su ejecución pareció dejar al público atónito de lo que había degustado, hasta que el primer "bravo"

sonó hubo unos instantes mágicos.