Seguimos la discusión por privado, pero también por aquí podemos decir algo.
Como si no supiéramos lo compleja que es la labor del programador. Lo has dicho cuatro o cinco veces en la discusión. No hace falta repetirlo tanto. Es obvio. Pero es que no estoy juzgando con criterios quiméricos los Verdis del Real. En concreto, el Ballo que es el único que ha tenido lugar hasta ahora. Lo que estoy cuestionando no es la labor previa a la función, o sea, la del programador, sino el resultado de las funciones, o sea, la tarea de cantantes, orquesta y la operatividad de la producción. Y en ese sentido, el Verdi que hicieron Urmana y Álvarez, y el otro cuyo nombre ya no recuerdo, me pareció muy desigual. Lo repito una vez más: Urmana grande, enorme, pero porque ella es así no porque hubiera hecho suyo el rol de forma especialmente recordable; de Marcelo no digo nada porque ya dijimos todo en su día; la producción floja a más no poder, para el nivel que tiene el Real en este asunto últimamente; y López-Cobos y la orquesta...han tenido peores noches, pero con Verdi me siguen sonando a banda de música no a orquesta sinfónica.
Resumiendo: déjate de defender a los programadores porque sólo "indirectamente" y según tu lectura he cuestionado en algo su labor. Si juzgo como Verdi normalito y no bueno el Ballo, mi juicio nada tiene que ver con Moral y el teatro sino con el reparto de aquellas funciones y sus resultados.
Y ahora me dirás... "sí, sí, pero tu lo que reclamabas no es que Marcelo cantase mejor sino que se programase un Verdi mejor la próxima temporada". En efecto, tengo la sensación de que últimamente nos conformamos con un Verdi donde haya un par de nombres potentes en cartel, mientras que con un Janacek pedimos que la orquesta y la producción lo borden, etc. Cuando reclamo un buen Verdi reclamo el mismo mimo y cuidado que se advierte que hay detrás de la producción de esta Katia Kabanova, por ejemplo, o tras el Tristán del año pasado. Me parece increible que con la cantidad de puntos flojos que tuvo el Ballo -la producción flojísima, la cancelación de Carlos Álvarez, lo flojo que era el segundo reparto, los pocos quilates de la orquesta y López-Cobos, lo poco verdiano que estuvo Marcelo...- me parece increible, digo, que hagas de eso "el mejor Verdi posible a día de hoy". Sabes que se pueden hacer cosas mucho mejores. Otra cosa es que sean complejas, como traer a Terfel, y haya que conformarse con menos. Pero me niego a que ese "conformarse con menos" sea "el mejor Verdi posible". Y me niego con Verdi como me negaría si eso pasase con un Strauss o un Britten.