Me parece que el vestuario es uno de los elementos fundamentales de toda representación operística y con tanta tendencia al minimalismo es casi el principal.
Maddalena escribió:
La revista del diario La Nación de hace una semana le dedicó una larga nota a la sastrería Tirelli de Roma y al vestuarista Piero Tosi, que colaboró asiduamente con Fellini y Visconti, y participó en cuanta obra de teatro, película y ópera importante hubo por esa época (tiene 81 años y sigue en lo suyo).
Ya saben que soy un as subiendo fotos, así que haré lo que pueda para que se deslumbren en el rubro "ópera y afines" los amantes del vestuario bien tradicional.
Para Visconti hizo una cantidad de trabajos (de hecho, su carrera empezó con
Bellisima, que no es ópera así que la omito

)
Por ejemplo, La sonnambula de 1955 con Callas-Bernstein, aquí en una foto poco clara, a decir verdad:

Piero Tosi fue criticado con este vestuario porque Amina es una aldeana y como se ve en la foto aquí va toda elegante y no le falta la bisutería de Swarovsky.
Según cuenta un testigo presencial, hasta la misma Callas se quejó de su atuendo cuando llegó Visconti con el lujoso collar. Visconti le tranquilizó diciendo que ella no era nunca una aldeana, que ella era siempre María Callas. Fue uno de los éxitos más apoteósicos de su carrera.
El vestuario más impresionante que he visto fue el de la producción de HUgo de Ana para Don Carlo. El mismo director escénico durante 5 años, en cuanto sacaba un poco de tiempo se iba al Escorial para investigar sobre el vestuario de la época. El resultado fue espectacular.
Uno de los problemas para el vestuario de época si se quiere hacer con rigor histórico, es el económico. El vestuario para esta producción de Don carlo, incluyendo el coro y figurantes, costó más que otras dos producciones juntas del Real modernas donde se lucía un vestuario de esos de gabardinas.
Un par de botas o un simple sombrero puede incrementar mucho un presupuesto si tienen que ser especiales y hay que multiplicarlo por 80.
Creo que esta es una de las razones para que muchas veces se busque el cambio de época, porque no hay nada más cutre que una reperesentación clásica con un vestuario chapuza y no hay nada más caro que vestir a 80 personas con trajes realistas de época, especialmente si intervienen Reyes, generales, Cardenales, Obispos, mujeres de corte, nobles en general, etc, lo que suele ser normal en los libretto de ópera.