Bramante escribió:
Simon Boccanegra escribió:
flauta está PLAGADA de contradicciones.......
(""""profundas"""")
Y por qué crees que existen? Nadie puede pensar que Mozart o Schikaneder fueran estúpidos o distraidos.
cuenta la leyenda (la leyenda cuenta):
"La Flauta Mágica" - La Ópera en el Mundo - Kurt Pahlen escribió:
En efecto, el 8 de junio, en el teatro de la Leopoldstadt - el competidor más fuerte de Schikaneder- se estrenó una pieza popular con el título precitado ("La Cítara Mágica o Kaspar el Fagotista..."). El autor del libreto era un tal Joachim Perinet y la música era de Wenzel Müller, un compositor rico en ingenio y melodía popular. Mozart asistió a la funciónd el 11 de junio y al día siguiente escribió una carta a Constanza en la cual expresaba su fastidio por un "N" (presumiblemente un capitalista o un usurero) a quién esperó en vano a pesar de tener una concertada cita; y sigue a continuación: "Luego, para distraerme, fui al teatro de títeres a ver la ópera El fagotista, que hace mucho barullo, pero no encierra nada en sí..."
Mozart consideraba la música de Wenzel Müller como "inocua" para La Flauta Mágica proyectada por él en su mente y en el papel. No así Schikaneder, a quien alarmaba la circunstancia que Mozart tocó apenas con dos líneas: a saber, que la nueva ópera "hacía mucho barullo" o sea que había encontrado éxito y crecida concurrencia. Si no la vioi el día del estreno, debió hacerlo la noche siguiente o dos noches más tarde (hecho sobre el que un artist ale llamó la atención). En ella no sólo había un hada buena y un mago malo como en su Flauta Mágica, sino que se agregaron dos instrumentos mágicos, una cítara para el "héroe" y un fagote archirraro para el "títere" de la pieza. Durante esta representación, Schikaneder debió pasar de un sobresalto a otro: su rival más fuerte, el director Marinelli estaba desarrollando una pieza que en sus puntos esenciales anticipaba numerosos detalles de su Flauta Mágica.. Esa función había hecho lisa y llanamente imposible su propio estreno. Se dice que habría corrido en busca de Mozart para proponerle como única solución viable la "conversión" de los personajes en la ópera gestada: el hada buena debía volverse mala y el diabólico mago y raptor de doncellas en noble sabio.
ojo, esto es sólo leyenda..... en el mismo libro da numerosas razones para sospechar de estos motivos (como da tantos otros para hacerla plausible)... pero como
siempre indefectiblemente pasa, con cartas, comentarios, diarios y demás, es imposible saber realmente lo que pensaban los autores y compositores..... (mismo motivo por lo que es absurdo y pedante suponer que se puede saber "lo que el autor quería" de una obra........

)
En todo caso, yo me inclino a coincidir más con otros de los motivos que da el mismo Pahlen:
Citar:
Schikaneder no era amigo de confeccionar apuntes y tal vez su intensa actividad teatral, además de la copiosa redacción de piezas, no le dejaban tiempo para ello. Como se sabe, Mozart tampoco llevaba un diario. En el "Registro de sus obras", que el compositor de una producción desbordante y nada favorecido con dotes de tenedor de libros confeccionó con esfuerzo y disgusto no figuran más que el nombre de la ópera y de su libretista: Schikaneder; un hecho que más tarde nos ocupará en más detalle. cuando crearon esta obra, ni el libretista ni el músico pensaron de seguro en la posteridad. Tampoco exitía una "crítica" especializada que hubiera podido reseñar una nueva pieza como no fuera con unas pocas palabras superficiales. Con unas escasas excepciones, no se escribía para la "eternidad", en particular, no en el caso de una comedia para un teatro popular de arrabal, cuyo público pretendía pasar un rato entretenido. No se perseguía la fama, sino sólidos ingresos de taquilla, no interesaban las futuras tesis doctorales y obras de estudio, sino simplemente la "diversión". Esto no debe significar poco, como lo estableció Miguel de Cervantes - dos siglos antes - al calificarlo como un legítimo resorte del arte cuando se lo concibe y ofrece sanamente.
