XIX.- Beatrice di Tenda (Filippo)
La penúltima ópera de Bellini, compuesta entre "Norma y "Los Puritanos", está basada en un hecho real de la vida de Beatrice Lascaris, Condesa de Tenda.
Nunca interpretó
Nucci este rol, pero si que cantó y registró el Aria de Filippo (duque de Milán) de la gran escena séptima del II Acto. Estructura típica de recitativo , aria y cabaletta (con interveción de otro personaje entre el aria y la cabaletta). En la misma se muestran los remordimientos de Filippo mientras piensa si debe firmar o no la sentencia de muerte de su esposa. Dado que se trata de una grabación "en estudio", no tenemos la intervención del otro personaje (en este caso: Anichino y el coro). Volvemos a ver y destacar la dicción, el legato, el fraseo y la interpretación que hace de las partes fundamentales y más sentidas del aria: desde el suspirante comienzo
"rimorso in lei", el recelo y el miedo existente en el
"M'inganno?... o mi colpi flebil lamento!", hasta el momentaneo temor con el que ve el presagio de su lúgubre futuro en esta vida y en el más allá, por lo que va a hacer:
"Ah! nel mondo maledetto, Condannato in ciel sarò.". Una estupenda interpretación vocal (... atención a los que les gustó el
"Resta Inmobile", es una línea similar). Al final una ágil cabaletta coronado por un agudo conclusivo alto y bién timbrado:
" ... unir non pu-o"
Rimoso in lei
Rimorso in lei?... Dove io non ho rimorso
Altri lo avrà? - Dove alcun l'abbia, il celi:
Il mostrarlo è accusarmi. Esser tranquillo,
Sereno io voglio -
E il sono io forse, e il posso!
No da terror percosso
Mi sento io pur, qual se vicino avessi
Terribil larva, qual se udissi intorno
Una minaccia rimbombar sul vento -
M'inganno?... o mi colpi flebil lamento!
No, non m'inganno... è dessa,
Ch'io non n'oda la voce - Oh! chi s'appressa!
Qui mi accolse oppresso, errante,
Qui die fine a mie sventure...
Io preparo a lei la scure!
Per amor supplizio io do!
Ah! mai più d'uman sembiante
Sostener potrò l'aspetto:
Ah! sulla terra maledetto,
Condannato in ciel sarò.
...
Non son'io che la condanno:
È la sua, l'altrui baldanza.
Empia lei, non me tiranno
Alla terra io mostrerò.
Cada alfine, e tronco il volo
Sia così di sua fidanza.
Un sol trono, un regno solo
Vivi entrambi unir non può.
Siente remordimiento?...
¿Dónde yo no los tengo otros los tienen?...
Si alguno los tiene que los oculte,
evidenciarlos es acusarme.
¡Quiero estar tranquilo y sereno!
Sin embargo, perseguido por el terror me siento,
como si cercano estuviera
un terrible fantasma,
como si oyera una amenaza sobre el viento...
¿Me engaño?... ¡Ah, oigo un triste lamento!
No, no me engaño... ¡es ella!
No quiero oír esa voz... ¡Ay! ¿Quién se acerca?
Ay, no puedo, me horrorizo!
¿Quién me agobia, me oprime, me aterra,
quien dará fin a mis desdichas?...
¡Yo la destino al hacha!
¡Por amor la martirizo!
¡Ay, jamás ante el rostro de los hombres
podré sostener la mirada!
¡Ay, en el mundo seré maldecido,
y condenado en el cielo!
...
No soy yo quien la condena,
es su propio orgullo.
Ella es la impía y no yo el tirano;
ante el mundo lo demostraré.
Muera por fin y truncado quede
de ese modo nuestro matrimonio.
Sólo un trono, un reino solamente
no puede existir para nosotros dos.
Rimorso in lei ...