Primera falacia: los cantantes de ahora no pueden cantar como los de antes porque han de trabajar el tema escénico.
¿Entonces por qué cuando dan recitales con acompañamiento simple y en teatros de dimensiones más reducidas muestran LAS MISMAS limitaciones que ya les habíamos detectado en escena?
Segunda falacia: el público de ahora es mucho más exigente.
¿Entonces por qué al final de todas las representaciones hay un tiempo estándar-mínimo de aplausos que en las retransmisiones radiofónicas crea la sensación de que el teatro va a caerse? ¿Por qué antes se protestaba a algunos cantantes -algunos de los grandes también, eh?- y ahora sólo a los directores de escena, si acaso?
Me da que vds. están pensando siempre en términos de foro, eh?
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"El cantante de ópera misión imposible", sí. Mejor vámonos todos a casa, que tengo pupita y to er mundo er güeno. La culpa, del agujero de ozono.
Mi lupa debe ser de culo de vaso. Yo sólo pido un puñetero tenor que me cante verismo con la voz lo suficientemente bien colocada como para que pueda sentir los armónicos que crea por resonancia, con un buen hueco que me dé la pasta que necesito, con un buen control respiratorio que me dé el volumen y la sensación de que canta sin esfuerzo. Con todo eso, a poco que siga las indicaciones de la partitura (hubo un compositor que dejó escrita una cosa, ¿saben?, normalmente con mucho fundamento) y del director, seguro que voy a tener un actor mucho más cojonudo que el que tiene muchas "ideas" pero no puede, porque el pobre no llega.
Y que conste que no estoy ahora pensando en Kaufmann y que me da cierta pena haber aprovechado un hilo suyo para hablar de este tema, ya que creo que hay ejemplos mucho más flagrantes y los que vendrán. A Kaufmann por lo menos le he escuchado algunas cosas bastante chulas hace tiempo. Por eso un día me interesó.
Muy buenas noches.