Precisamente volví a escuchar el de 1964 el jueves (y por primera vez, en la edición de Orfeo, muy superior a la de Golden Melodram, tan borrosa en el acto tercero), y yo también tengo mis dudas. La del 62, con el mejor sonido imaginable, tiene a un Parsifal (Thomas) competente pero inferior a Vickers. Vickers: ¡cómo canta, cómo frasea, cómo crea el personaje! Inocencia, ternura, sentimiento de culpa, ira, perdón... ¡Y el filado final! ¿Qué más da que su timbre no sea bello, o que pronuncie mal el alemán?
Y Barbo Ericson no es inferior a Irene Dalis, ¿eh? Además, Hotter y Neidlinger están mejor en 1964 (¡lo juro! No son manías de colecionista).
Kna está luminoso en 1962, pero como tú dices, la versión de 1964 tiene algo especial, mágico: más misticismo, no sé, quizá presagio de que iba a ser su último Parsifal (el hombre tenía cancer, de hecho esa representación fue la última vez que dirigió cualquier cosa en este mundo), esas frases del coro casi al final: "¡Por última vez!¡Por última vez!"
Total: mientras escribía esto, me acabo de dar cuenta de que prefiero la de 1964, ahora que he podido escucharla con el sonido totalmente restaurado.
Por cierto: ¿Conoces la de 1963? No es ponerse sibarita, pero un acto 3 Windgassen-Hotter no decepciona, de verdad.
