Vayamos allá con la crónica amateur
Tamerlano, de G.F. Händel. Función del 29 de marzo de 2006.
Es siempre un placer visitar Madrid, y sobre todo si lo haces en compañia incomparable, como fue mi caso.
Me gusta la opera barroca. De hecho, es uno de los principales productos musicales que suelo consumir. De hecho, son casi exclusivamente cuatro autores los que más escucho: Händel y Vivaldi; y por otro lado Wagner y Strauss.
Tenía muchas ganas de ver Tamerlano, y de hecho hice (hicimos) lo imposible por ir. Y no me defraudó.
Empezando por la dirección de Mcreesh, he de decir que me gusto mucho. Sin tener el vitalismo de otros (pienso en Rousset y en la versión con Mehta y Ford), construyó una obra sólida y bien realizada, sin excesos. Destacar que supo sacar un sonido muy interesante de una orquesta a priori inadecuada
ME ENCANTO LA PUESTA EN ESCENA DE
VICK. Una preciosidad. Un tratamiento del espacio como pocos, unos movimientos escénicos muy trabajados, un figurinismo muy cuidado. Una puesta en escena que impresiona por su estática belleza y su estética blanca y negra (una preciosidad el empleo del círculo en negro y la esfera/trono).
En cuanto a los cantantes, triunfo de
Sara Mingardo. La contralto interpretó un Andrónico soberbio. Construyo un personaje doliente y creible (cosa rara en el barrocco) y exhibió unos medios vocales envidiables. Una cantante barroca como tiene que ser: elegante en el canto, serena en la expresión y virtuosa como pocas. Una voz que no es grande, pero se la escuchaba a la perfección en paraiso.
Mediocre el Tamerlano de la
Bacelli, con problemas en las agilidades (tenía unos movimientos escénicos un poco raros

), siendo su rol uno de los más lucidos en este aspecto. Voz pequeña también.
A destacar a las dos sopranos, especialmente a
Bohlin. Una voz muy lírica, que se fue creciendo con la función. Tuvo algunos de los momentos más interesantes de la obra. Sobre todo es destacable su intervención al final del segundo acto, en el trio y los subsiguientes recitativos. También muy bien la Irene de
Holloway, sobre todo en su aria de entrada (montada sobre un enorme elefante azul), aunque yo esperaba a Vivica cantando Qual guerriero in campo armato, por lo similar del momento
Por último, el Bajazet de
Domingo, el cual me resulto decepcionante. Es un rol el de Bajazet muy bonito, con una de las arias más bonitas de la obra (la segunda de Bajazet), que es un aria de agilidad. Y Plácido no tiene agilidad. Me resultó difícil verle partes positivas a su interpretación, de las cuales destacaría el talento escénico de Plácido (algo verista para el barroco, pero bueno) y el volumen de la voz, superior al del resto de los cantantes. Ahora: fuera de estilo totalmente y MUY escaso en la respiración. Las agilidades ni olerlas. Y el estilo barroco, idem de idem
En resumen, una muy interesante función para barrocófilos
Espero que mis compañeros añadan algun detallito, ya sea de temas escenográficos o dominguistas