Es cierto, muchos odian la ópera sin haberla olido ni siquiera, y critican el elitismo, los precios, la actitud de "voy porque queda bien" que se cree muy general entre los que acuden...pero me ha pasado (y me sigue pasando) que encuentro bastante a menudo la actitud contraria: la sorpresa y la curiosidad por saber lo que es "eso", por entender un poco y por ver si es verdad que puede gustar, o incluso emocionar. Me piden que yo les avise, les introduzca...les da un poco de miedo esta "primera vez" y se sienten desorientados. He observado muchas "primeras veces" en amigas, amigos, familia...con la misma curiosidad que ellos sienten ante el espectáculo, ¿qué sentirán? La mayoría dicen que les ha gustado, que ahora ya saben lo que es (pero sin más...

), otros se quedan maravillados, y prometen volver...¿volverán?), otros se sincerizan y me confiesan que...lo han intentado pero...insoportable

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Ahora tengo dos candidatos que, siempre que pueden aprovechan a hacerme preguntas de la ópera: por qué me gusta, qué hay de especial, cuál les puede gustar, si hace falta saber mucho de ópera , de música...si es fácil conseguir entradas, si Wagner es cierto que es muy pesado... ellos "no salen del brindis de la Traviata", que lo cantan en la ducha (aunque conocen un montón la psicología de Wagner, me sorprendieron!), pero están espectantes, deseando que les avise para ir a una ópera " por primera vez", eso sí, espero que les quede claro que NO les voy a invitar yo....

jajaja!