Ayer fui a ver la función de Lucia que cantaron los alumnos de la Escuela Italiana de Ópera de Bologna y, muy brevemente, os comento que:
-La señorita
Ballota es una soprano ligerita-ligerita. Vamos que llegué a la conclusión de que la señora que vivía dentro de la Rancatore es, en realidad, esta chica...

...Gracita en persona!
voz muy ligera, casi blanca (había momentos que parecía un niño) y, lo que es más extraño, bastante corta, en el sentido de que del Do5 para arriba la voz se tambalea, sufre y adquiere un toque metálico un poco desagradable.
Cuando ataca notas picadas no hay problema, pero para ella mantener un sobreagudo es un suplicio. De todos modos, se esforzó y logró sacar adelante con solvencia la escena de la locura, excepto su corto y bastante chirriante sobreagudo final.
En cuanto a su labor actoral...cuánto daño ha hecho Dessay...

...otra epiléptica...
-Pasemos al tenor. El señorito
Fachino tiene un problema: es un chico muy muy bajito y muy muy gordito. Le añadimos una gabardina y un jersey de licra (estos registas, qué cabronazos que son...

) y no nos da un
physique du rol (o como se escriba) de héroe romántico ni a la de 3.
Claro, el problema no es exactamente ése, sino que, además, carece de voz para abordar este papel. Tenor ligero. Bastante ligero. Y de canto discontinuo, verista (pero al menos no metió golpes de glotis, como el amigo Meli). Cómo diría yo? Un Di Stefano encerrado en la voz de Luigi Alva.
De todos modos, visto el rocódromo de canto que es Meli, éste por lo menos le echa un par y consigue llegar al aprobado.
Y ahora sí que empieza la parte agradable de la función:
-Estupendo barítono este
Filippo Bettoschi, sí señor...

...voz rotunda, igual en todo el registro, con potencia y con alguna regulación de sonido bastante interesante. Legato impecable. Si sigue estudiando y con un buen mentor, creo que tenemos entre manos un gran barítono...
-Y el mejor de la noche, sin duda, fue
Luca Titotto. La voz no es para morirse, pero, al menos, es de bajo-bajo y no esos sucedáneos que pululan por ahí. Y canta de maravilla. Su "Dalle Stanze Ove Lucia" fue una demostración de buen canto: todo en su sitio, sin estridencias, muy bien impostada la voz, dejando fluir el canto sin problemas. Lo mejor de la noche, sin duda...merecidísimos aplausos al final de la función.
En suma, que hay jóvenes que tienen mucho que decir y que cantar en los próximos años...
